El sábado pasado fui a comer a todo un “DOSESTRELLASMICHELÍN”. Fui unas cuantas veces a restaurantes con una estrella, pero era la primera vez que iba a ir a uno que tuviese dos y tenía expectativas, para que voy a negarlo.
Hacía algún tiempo que lo habíamos planificado, teníamos que celebrar un cumple y ese nos pareció el lugar adecuado, así que allí nos fuimos.
El entorno es precioso, esa Asturias verde e intensa tan bonita, le rodea. El silencio acompaña la sensación de bienestar nada más llegar.

El restaurante está situado en una casona familiar, típica del entorno rural. Nos dirigieron a nuestra mesa situada en un comedor de la planta de arriba. El mobiliario correcto, las mesas amplias cubiertas de una mantelería blanca impoluta, lo mismo puedo decir de la vajilla y la cristalería. Las sillas nos hicieron sudar nada más verla,  no entro en si son bonitas, pero una barra corta la espalda por la mitad dejando el resto sin apoyo. Sin haber visto la carta le comentamos a la persona que nos atendió que no podíamos estar todo el tiempo que dura una comida de estas características en esas sillas, inmediatamente se ofreció a cambiarlas y así lo hizo.

Nos sentamos al lado de una ventana adornada por geranios y el campo asturiano de fondo, bucólico y bonito. Estábamos decididos a tomar un menú degustación y de entre los que se nos ofrecieron nos decantamos por el menú gastronómico, 85 euros por persona y las bebidas aparte.
Enseguida nos trajeron el pan con una mantequilla aderezada muy rica. Por cierto, el pan nos lo cobraron aparte, me pregunto si hablando de cifras como las que manejamos se hace necesario cobrar el pan aparte, me pareció un detalle poco afortunado.

A continuación nos trajeron un aperitivo, los vasitos eran como una crema de boletus y no recuerdo el resto, y unas tapitas de mejillones en escabeche que estaban exquisitos.

Escogimos para los primeros un albariño “Frore de Carme” con cuerpo, sabroso,  y con un punto de acidez muy equilibrado.

Como primer plato del menú, nos sirvieron una ostra con emulsión de aceitunas y naranja sanguínea. El sabor fue SUPERIOR, delicioso, sutil, fresca, impresionante al paladar y me rechifló la presentación de un plato manchado con la aceituna y que arropaba con su aroma la ostra exquisita.

El segundo fue un “champiñón con tuétano, brotes flores de hemerocallis”. No me gustó y no me lo comí. Bien, no estaba preocupada, aún quedaban muchos platos.

El tercero fue “bocarte con anchoas, crema de hierbas y aliño de cítricos” un bocado riquísimo cuya imagen no está a la altura del sabor producido en la degustación.

El cuarto con título sencillo, “carabinero asado” fue una auténtica lujuria gastronómica, un manjar digno del comensal más exigente. Un plato gigante cuyo éxito solo radica en una materia prima de primera y un punto de cocción que solo manos expertas pueden darle. Lo disfrutamos con exclamaciones constantes, impresionante ehhhh, ricodeliciosoatope!!

El quinto se denominaba “hongo con jugo de pimiento rojo, pilpil de bacalao y cebolleta”. El jugo de pimiento rojo no conseguí apreciarlo, tampoco el pil pil de bacalao. Lo mejor fue la textura de la cebolla, tierna además de crujiente. No fue un plato afortunado a mi entender.

Para seguir con el menú, escogimos el vino “Predicador”, un vino de color cereza picota intenso, jugoso y potente, nos encantó.

Ya estábamos en el sexto plato y en este caso nos sirvieron “ternera macerada con algas y whisky, su leche y su pasto”. Me pareció original la gelatina de algas, queda linda presentada en el plato, pero la ternera estaba insípida, fuera de punto de cocción y en su conjunto el plato no me gustó como propuesta.

El séptimo plato era “pescado del día” y nos sirvieron una merluza deliciosa, laminada por un justo punto de cocción y un jugo muy apropiado y que maridaba perfectamente con el resto. Rico, rico.

El 8º plato era “cochinillo ocnfitado con puré ligeramente picante y piña encurtida”. Otro de los platos DIEZ del menú. Perfectamente conjuntado todo los acompañamientos el cochinillo estaba impresionante, rico, crujiente en su piel, tierno en su interior y muy sabroso. Coincidencia plena, delicioso.

Ya llegamos a los postres y el primero se componía de “maíz helado, chocolate blanco y agua de manzana trufada”. Normalito, lo más rico y original me pareció el agua de manzana trufada que parecía una especie de gelatina que estaba por abajo del resto. Poco elaborado y nada espectacular.

La casa nos invitó a una copa de moscatel de los que uno no olvida, exquisito, fresco, dulce sin empalagar, un estupendo vino dulce que recordaré.

El último postre era “bizcocho cremoso de avellanas con helado de nata y jengibre”. El bizcocho cremoso estaba rico, bueno, el conjunto estaba rico, pero un poco más de lo mismo. Si el primer postre tenía helado, el segundo también tiene helado y yo me quedé un poco decepcionada. A ver, el postre es el broche de oro de cualquier menú y hay que currárselo un poco más. Si voy a un restaurante que tiene DOS estrellas Michelín, quiero que me sorprendan, que me sirvan platos que en cuanto los vea diga “ohhhhhhhhhhhhh” y que cuando me lleve la cuchara a la boca, de saltitos y no hubo ni una cosa ni otra. Me hubiese gustado algo más espectacular, el postre es además, el plato donde se puede dejar volar la imaginación al cielo y resulta fácil sorprender, sólo hay que ponerle un poco más de ganas.

Cuando ya habíamos terminado tuvimos el honor de que nos visitara en nuestra mesa, Nacho Manzano, el chef del restaurante que acababa de regresar hacía unos escasos minutos de un viaje a Londres. Fue un ratito delicioso. Es un chico joven, lleno de entusiasmo, con ideas, ganas y que vive su profesión con alegría y responsabilidad.

Tengo que destacar el servicio. La persona que nos atendió lo hizo con diligencia durante todo el tiempo, estando pendiente en todo momento. El ritmo de servicio de los platos fue estupendo, rápido y sin esperas, nos encantó.
Finalmente nos invitaron al café y que sirvieron con unos dulces muy ricos.
Puedo decir que he observado bueno mimbres y auguro un futuro estupendo para el restaurante y su dueño.
En mi experiencia personal puedo decir que bien, pero sin echar cohetes y los 234 euros (2 personas) que pagamos tenian que haberme dejado FLI PA DA (y no ha sido así) porque yo, no los gano todos los días.

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  1. Hola, en esto de buscar reseñas sobre Casa Marcial, me topé con este fantástico blog -enhorabuena por el- y tras leer el post, he tenido que reflexionar un buen rato.

    El caso es que, básicamente, estoy de acuerdo con todo lo que relatas (eso si, no pasas una jejeje) y el caso es que gente que conoce bien la cocina de Nacho Manzano; me felicitó por que cuando yo lo visité, me decanté por el menú tradicional, que amplié con el carabinero (orgásmico y punto) y todos los platos me dejaron flipadito perdido.

    El caso es que yo me zambullí en la tradición, por que en ese momento era lo que me apetecía; pero cuanto más ahondo, más tengo que darles la razón a los que me han dicho que ese tipo de cocina es la que más alto te puede llevar en Casa Marcial; aunque he de decir que el degustación que tomásteis, tiene una pinta estupenda.

    Aunque en mi opinión se merece los galardones que obstenta (el local impresionante y el servicio impecable), conozco otro que se merece las tres estrellas -aunque sólo atesore una- y que precisamente está en el centro de Arriondas. Se llama El Corral del Indianu, para más señas.

  2. Pues llevas razón! Para los vulgares mortales pagar eso por una comida para dos sólo se justifica si resulta casi una experiencia religiosa, si no te hacen olvidar el precio con su ‘arte’ mala cosa…

  3. Se ve que es un excelente restaurante. Me encantó la estética de los platos, me recuerda mucho a los que vi en los buenos restaurantes de Japón.
    Una entrada muy interesante. Gracias por comparetirla con tod@s nosotr@s.
    Un abrazo y buen finde

  4. ¡Guau, Isabel, qué chula esta entrada! Tengo ganas de realizar una experiencia como esta tuya. Espero que, aunque sin echar cohetes, lo hayas disfrutado. ¿Así que fuiste a Asturias? A ver si te pillo un día por allí de visita.
    Un besote

  5. Hola,
    Muchisímas gracias por tu visita y por quedarte por mi cocina. Suerte la que he tenido yo de poder llegar aquí gracias a ti.
    Un blog maravilloso, así que me quedo para no perderme nada.
    Una crónica fantástica, pero me quedo con esa fantástica foto del paisaje.
    Muchos besos!

  6. Que homenaje Isabel!!!! Coincido contigo en que si voy a un sitio así quiero que me impresionen, a veces en los estos sitios te encuentras platos “descuidados” o maridajes poco recomendables, en fin, ya dicen que viene un barco de gustos.
    Besotes guapísima!!!

  7. Nosotros paramos muy a menudo por Arriondas y nunca nos llegamos a acercar a Casa Marcial…no sé, mucho dinero me parece y no es la primera persona que me dice que no es para tanto. Es lo que tú dices: debería haber sido para quedar con la boca abierta. Noostros cenamos una vez en Petrus, en Londres, un restaurante de Gordom Ramsey (antes de la crisis je je je je je) y fue más caro que Marcial pero nos quedamos las 4 personas que íbamos impresionados por todo: la comida en sí, la iluminación de la sala tipo teatral, la forma de servir los platos, la atención (parecíamos reyes)… vamos que en ver de irnos de compras por London nos gastamos el dinero en la super cena y repetiremos la próxima vez sin duda. Antes estaba en el Hotel The Berkeley, otra pasada. Sigue enseñándonos restaurantes que me encanta!

  8. Jelóuuuuuuuuuuuu!! Qué tal estáis??? Qué bueno veros por aquí.

    Nononono, que no os haya quedado la idea de que me horrorizó, si hubiese sido así, lo diría y con todas las letras.

    Lo que pasa es que no me FLI PÓ! y a mí me gusta que me fascinen cuando voy a un sitio así.

    Es que no sólo me gusta comer, también me gusta hacerlo y soy exigente.

    Por supuesto que casi me lo comí todo, ;)))) debéis pensar que son porciones muy pequeñas y además…¡¡pero si llevaba mes y medio sin comer para prepararme para el ágape!!!

    Y claro que sí, Esther, por supuesto que disfruté de la compañía, faltaría plus y para más detallesssssssss ¡¡me invitaron!!

    besitos a todos y a todas, que tengáis un finde magnífico

  9. Dios mio vaya cantidad de cosas que te has metido al cuerpo!!
    Yo nunca me ha coincidido ir,solo lo conocia por unos libros de cocina asturiana que tengo.
    Con esos precios claro tiene que ser para un homenaje tal y como stan las cosas hoy en dia.
    Bueno por lo menos habras disfrutado de tu compañia,no?pues eso es lo que vale.Un beso

  10. Muchas gracias por tu crónica.Me encanta como lo cuentas y los matices y descripciones que das en cada plato.
    Siento que no quedaras contenta del todo.Desde luego ,es una cantidad de dinero importante .
    No entiendo la política de los restaurantes al cobrar el pan, la verdad.
    Buen fin de semana,
    María José.

  11. Muchas gracias por ese viaje virtual por el restaurante, me ha encantado ver todos y cada uno de los platos degustados.

    Siento que no hayas salido flipada, como tu dices, el lugar daba juego para conseguirlo.

    Un abrazo guapetona.

  12. Los paisajes MARAVILLOSOS!!! Que belleza de lugar. Los platos… realmente no me parecen lo mas y como leí por ahí, en algunos lados sin estrellas comes mejor y mas barato.
    Pero si lo pasaste bien… eso es lo que importa!!
    Como dice un dicho por acá…”Quien te quita lo bailado”

    Besitos

  13. Que fotos más increibles !!!!
    Mira la foto que a tí te ha encantado de las aceitunas (no te niego que la decoración sea original) pero … a mi me ponen ese plato y directamente me levanto y me voy, porque si el primero es así de “escueto” ¿cómo serán los siguientes? No creo (y no se puede decir de este agua no beberé) que yo me gastara eso en una comida para 2. Lo siento, me cuesta muchísimo ganarlo (y ahora más que estoy en el paro)

    Besos

    LA COCINA DE LAS PINUINAS (Cris)

  14. Isa, el restaurante está en un lugar precioso y los platos, aunque están bien presentados, no veo que se merezcan el precio que pagaste por ello… Yo por ese precio me pego una mariscada que no te digo, jejeje
    El caso es que es bueno probar, para poder opinar… Yo tengo muchas ganas de ir al Celler de can Roca en mi ciudad. Este año le han otorgado el segundo puesto de los mejores restaurantes del mundo… ahí es nada…
    Fui hace unos cuantos años a una boda y me gustó… pero claro, ahora siendo lo que es en la actualidad, esperaré los mejor de lo mejor …y cuándo se crean tantas expectativas, lo normal es que te lleves un chasco…
    Un beso, guapa.

  15. yo tambien he ido solo una vez uno de 3 … y tuve la misma sensacion… la de los cohetes de la que hablas….
    con todo el menu que nos has enseñado , visto desde aqui y sin tener que pagar la cuenta, es fantastico… ;-))!!
    Un abrazo

  16. Pedazo de cena y pedazo de cuenta!, jajjaja, bien que lo debe valer, no siempre se está en un restaurant con dos estrellas michelín.
    A mi me encantó el lugar, yo adoro los sitios entre montañas o campestres, que belleza.
    Coincido contigo, una cena con ese tipo de sillas habría sido desastroza, no pensarán en esos detalles al poner un restaurant?.
    Quiero que me inviten ahí!!!, estupendo reportaje.
    Besos amiga.

  17. Te diste un buen homenaje a tu cuerpito serrano!!!. Pero coincido contigo que cuando uno se gasta ese dineral en comer, las expectativas están altas y esperas, a lo mejor, otras cosas. De todas formas el menú es super elaborado y está claro que todo no puede gustar a todo el mundo.
    Pero me ha encantado conocer tu opinión. El lugar si me parece en un entorno precioso.

    Mil besitos guapa,

  18. Vaya, veo que no te gustó del todo.
    Nacho es amigo de mi marido y vamos a veces. He probado este menú y el del tuétano tampoco me lo comí, pero el segundo postre me encantó.
    Besinos!

  19. Siento que el menú no haya sido de tu agrado.Yo también estuve allí y me decepciono ,en Asturias hay sitios que no tienen tanto nombre y se come muy bien.besinos

  20. Mi marido y yo tuvimos la suerte de dar buena cuenta de un menú degustación en el Parador de Santillana del Mar y por creo que no llegó a 100 € disfrutamos de una comida deliciosa, vamos, de las de repetir al día siguiente, y todo incluido. Nunca he estado en un restaurante con estrellas Michelín, pero lo del detalle de cobrar el pan aparte con esos precios me pareció horrendo.

  21. Vaya ya no te pregunto como te ha ido.
    Dios que explosión de verde. Hace años que no voy a Asturias, des de…. uff deja deja que sino voy a ver que son muchos.
    Luego te escribo
    Besos

  22. Isa wapa, reconoce que te diste un buen homenaje!!!…Eso sí, en los postres tienes toda la razón del mundo…a mí me los ofrecen y con esa pinta ni los miro…
    Ya ves, hay veces que por menos dinero y restaurantes que no tienen estrellas, sales más que satisfecho…
    Pero chica, ese entorno hay que pagarlo…gratis ya lo tiene el pastor que cuida esas ovejas de ahí…ja, jaaaaa
    Muchos besitos wapa

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