Quiche de puerros y cebolletas con queso de cabra es una receta fácil, vistosa y llena de sabor. La combinación de verduras con el queso de cabra y el parmesano da como resultado un relleno muy jugoso, envuelto en una base de hojaldre dorada y crujiente. Perfecta para una comida ligera, una cena o para llevar a un picnic, está deliciosa tanto recién hecha como templada.
1 molde desmontable de 30 cm puede ser un molde de 26 o 28 cm
Ingredientes
2puerros
1manojo de cebolletas chinas o puerros
40gde parmesano ralladoGALMESANO
180gde queso de rulo de cabra en rodajasCharcuteria GADIS
3huevosCOREN
1masa de hojaldre compradaBUITONI
1puñado de tomates cherrys
sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra
Elaboración paso a paso
Poner una sartén al fuego con un par de cucharadas de aceite y sofreír los puerros y las cebolletas picaditas. Salpimentar y dejar templar
Batir los huevos con la nata, añadir pizca de sal y pimienta negra,, añadir el parmesano mezclar. Agregar la mezcla de verduras que hemos dejado a enfriar, mezclamos bien
Estirar el hojaldre sobre el molde, dejar el papel en el que viene el hojaldre por debajo , pinchar con un tenedor y rellenar con la mezcla. Cubrir con las rodajas de queso de cabre y los tomates cherrys partidos a la mitad.
Hornear en horno precalentado a 170º con calor abajo y ventilador durante unos 35 minutos aproximamente o hasta que se vea ligeramente tostada la superficie.
Finalizado el horneado, retirar, dejar templar, desmoldar y servir
Frabiconsejos
Limpia bien los puerros antes de cocinarlos, ya que suelen acumular tierra entre las capas. Ábrelos a lo largo y lávalos bajo el grifo antes de picarlos.
Cocina las verduras a fuego medio hasta que estén tiernas y hayan perdido buena parte de su agua. Así evitarás que el relleno quede aguado.
No añadas demasiada sal al principio. El parmesano y el queso de cabra ya aportan bastante sabor y salinidad.
Pincha la base de hojaldre con un tenedor para que no se infle durante el horneado y mantenga mejor la forma.
Utiliza el papel de hornear que trae el hojaldre para forrar el molde. Facilitará mucho el desmoldado y evitará que se pegue.
Deja templar la quiche unos 10 o 15 minutos antes de cortarla. El relleno se asentará y las porciones quedarán mucho más limpias.
Está igual de rica caliente, templada o fría, por lo que es una receta perfecta para preparar con antelación, llevar de picnic o incluir en un bufé.
Puedes personalizarla fácilmente añadiendo unas nueces troceadas, espinacas salteadas o un poco de jamón cocido o bacon si buscas una versión más contundente.
Se conserva perfectamente en la nevera durante 2 o 3 días, bien cubierta. Para servirla de nuevo, basta con darle unos minutos de horno o airfryer para recuperar el punto crujiente del hojaldre.