El pan casero siempre tiene ese algo especial… y estas chapatitas de cerveza y espelta lo demuestran. Aromáticas, doraditas y llenas de sabor. Imposible resistirse.
Mezclar el agua templada con la miel y la levadura. Reservar
Poner en un bol las harinas, a un ladito la sal, abrir un hueco en el centro a modo de volcán, añadir la cerveza y la miel con la levadura diluida en agua y mezclar hasta que todos los ingredienes estén unidos. Cubrir con una cofia o paño y dejar reposar 1 hora.
Pasada esa hora (tiempo necesario para que se produzca el autolísis que no es otra cosa que durante ese tiempo se desarrolle el gluten sin necesidad de amasado) daremos un pliegue cada 20 minutos aprox. y daremos 3 pliegues y a continuación dejaremos fermentar la masa unos 30 minutos más.
Extendemos la masa sobre un papel vegetal abundamentemente espolvoreado de sémola y la cortaremos en 6 trozos , no los manipularemos demasiado para evitar que pierdan el aire que tienen. Dejamos reposar 30 minutos
Horneamos en horno precalentado a 250º con calor abajo y arriba y pondremos en la parta baja del horno una fuente de hornear vacía con algunas piedras (las compro en bazares chinos) o algún cubierto viejo. Cuando ya está caliente el horno, cambiamos la función a solo calor abajo, ponemos la bandeja de hornear con las chapatitas y volcamos un vaso de agua caliente en la fuente de las piedritas, se produce mucho vapor, así que cerramos rápido la puerta del horno y programamos 10 minutos
Pasados los 10 minutos, abrimos la puerta del horno, dejamos que se vaya el vapor, retiramos la fuente con el agua y las piedritas, cambiamos la función del horno a calor abajo y arriba a 195º y programamos 20 minutos más.
Retiramos el pan, lo pasamos a una rejilla, dejamos enfriar y disfrutamos.
Frabiconsejos
Estos bollitos se pueden congelar e ir sacando a medida de que se necesiten.