Una ensalada fresca y llena de contrastes, con burrata cremosa, mango, higos, jamón y nueces. La vinagreta de mostaza y balsámico completa una combinación fácil y vistosa, ideal para compartir.
Plato cena de invitados, cena de picoteo, cena ligera, entrante saludable
Cocina cocina de invitados, cocina mediterranea, Saludable
Raciones 4
UTENSILIOS
1 fuente de servir
Ingredientes
1mango cortado en cubos(puede ponerse todo o la mitad)
Lechuga en cantidad suficiente
1bola de burrata
10 lonchas finas de jamón enrolladas
10higos cortados en cuartos
1puñado de nueces
Vinagreta
5cdas de aceite de oliva
2cdas de vinagre balsámico
1pizca de sal
1cda de jarabe de arce o de miel
1cdtade mostaza
Elaboración paso a paso
Lavar, cortar y escurrir la lechuga y ponerla en una fuente
Iremos añadiendo el resto de los ingredientes de modo armónico
El jamón será el penúltimo de los ingredientes qué añadiremos y pondremos por último la burrata en el centro de la fuente a la que le aplicaremos un corte en cruz.
Mezclaremos los ingredientes de la vinagreta y por último, aliñaremos la ensalada.
Ya solo nos servir bien fresquita
Frabiconsejos
Seca bien la lechuga. Después de lavarla, utiliza una centrifugadora o escúrrela y sécala con cuidado. El exceso de agua diluye la vinagreta y desluce la ensalada.
Elige la fruta en su punto. El mango debe estar maduro, pero con firmeza suficiente para cortarlo en dados. Busca higos tiernos que conserven su forma al partirlos y manipúlalos con delicadeza.
Escurre la burrata. Retírala de su líquido y deja que escurra antes de colocarla en la fuente. Haz el corte en cruz al terminar de montar la ensalada para mostrar su interior cremoso.
Ajusta el dulzor de la vinagreta. Prueba el aliño antes de añadirlo: si la fruta está muy dulce, puedes reducir la cantidad de miel o de jarabe de arce según tu gusto.
Modera la sal. El jamón ya aporta su punto salado, así que conviene probar el conjunto antes de añadir más.
Si quieres adelantar trabajo, deja la lechuga limpia y seca, la fruta preparada y la vinagreta en un tarro, todo bien tapado en la nevera. Incorpora las nueces, el jamón y la burrata cuando montes la fuente, cerca del momento de servir.
Aliña en el último momento. Así conservarás la frescura de la lechuga y el toque crujiente de las nueces. Agita bien la vinagreta antes de repartirla.