Desplegamos la plancha de bizcocho, recortamos los laterales para igualar y calamos con el biberón de almíbar toda la plancha.
Recuperamos la crema pastelera especial rellenos y cubrimos toda la superficie, espolvoreamos por encima turrón desmenuzado en cantidad a gusto, enrollamos con mimo y envolvemos en papel vegetal, sujetamos con 2 o 3 gomás no muy apretadas y refrigeramos un mínimo de 1 hora.
Pasada la hora, recuperamos el tronco, lo desenvolvemos, lo ponemos en la fuente de servir, cortamos una pequeña rodajita de cada lado para embellecer, y lo cubrimos con la crema de mascarpone.
Ponemos los moldes de árbol de navidad, los rellenamos de pistachos molidos, simulamos el tronco con un trozo de turrón y decoramos los arbolitos con bolitas de grosellas a modo de guirnaldas.
Finalmente ponemos el resto de crema mascarpone en una manga pastelera con una boquilla rizada y decoramos los laterales.
Conviene refrigerar y retirar de la nevera unos 8 o 10 minutos antes de servir para atemperar.
Ahora toca disfrutar de esta maravilla.