Una crema pastelera de yemas fácil, cremosa y con un color espectacular gracias a las yemas de huevos DEMILLO. Perfecta para rellenar tartas, hojaldres, bollería y todo tipo de postres caseros.
Cocina cocina de abuelas, cocina española, cocina rica, Repostería
Ingredientes
750mlde leche entera
130gde azúcar o edulcorante equivalente
cdtaVainilla
4yemas de huevo L DEMILLO
60gde maizena
Elaboración paso a paso
CREMA PASTELERA de yemas
Pon a hervir en un cazo la leche (reserva un poquito así como unos 50 ml para después diluir la maizena) con el azúcar y la vainilla, cuando alcance el punto de ebullición, apaga el fuego,
Diluye la maizena con la leche reservada, añade las yemas , mezcla todo. y agrégalo al cazo, enciende el fuego medio-bajo, remueve sin parar hasta que espese.
Vuelca la crema en un recipiente y cúbrela con film transparente, colocándolo en contacto directo con la superficie (piel con piel) para evitar que se forme costra. Deja que se enfríe a temperatura ambiente y, después, refrigérala. En el momento de utilizarla, bátela unos segundos con unas varillas para que recupere toda su cremosidad y textura.
Frabiconsejos
No dejes de remover. Cuando incorpores la mezcla de yemas y maizena a la leche caliente, remueve constantemente con unas varillas para conseguir una crema fina y sin grumos.
Cocina a fuego medio-bajo. No tengas prisa. Un calor excesivo puede hacer que las yemas se cuajen demasiado rápido y la crema pierda suavidad.
Utiliza huevos de calidad. En una receta tan sencilla, donde las yemas son protagonistas, merece la pena escoger buenos huevos. Aportarán mejor color, más sabor y una textura mucho más rica.
Cubre la crema "piel con piel". Coloca film transparente en contacto directo con la superficie nada más terminar la cocción para evitar que se forme esa costra tan poco agradable.
Recupera su cremosidad. Después del reposo en la nevera, bátela unos segundos con unas varillas antes de utilizarla. Volverá a quedar lisa, cremosa y perfecta para rellenar cualquier elaboración.
Si la quieres más firme, añade 10 g más de maizena. Será ideal para tartas que necesiten un relleno con mayor consistencia.
Aromatízala a tu gusto. Además de vainilla, puedes infusionar la leche con piel de limón, de naranja o un palo de canela. Retíralos antes de añadir las yemas para conseguir distintos matices de sabor.
Se conserva perfectamente en la nevera durante 2 o 3 días, siempre bien tapada con film en contacto directo con la crema. No es recomendable congelarla porque pierde textura al descongelarse.