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receta fácil de ajos confitados

Ajos confitados en aceite: receta fácil y cómo conservarlos de forma segura

Frabisa
Los ajos confitados en aceite quedan tiernos, suaves y son estupendos para enriquecer salsas, guisos, cremas, masas o tostadas. Una receta básica y muy fácil que conviene preparar en pequeñas cantidades y conservar correctamente.
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Plato ingredientes de cocina
Cocina básica
Raciones 2 frascos

Ingredientes
  

  • 5 cabezas de ajos
  • aceite de oliva virgen extra
  • Alguna hoja de laurel opcional
  • Granos de pimienta negra o roja
  • 2 guindillas opcional
  • Una pizca de sal
  • Romero, tomillo u orégano, opcional

Elaboración paso a paso
 

  • Separamos los dientes de ajo, los pelamos y comprobamos que estén en buen estado.
  • Ponemos los ajos en un cazo de tamaño ajustado y añadimos las hierbas aromáticas, los granos de pimienta, las guindillas y una pizca de sal.
  • Cubrimos completamente los ajos con aceite de oliva virgen extra y calentamos a fuego medio hasta que el aceite tome temperatura.
  • Antes de que el aceite llegue a hervir o los ajos comiencen a freírse, bajamos el fuego. Cocinamos durante unos 35 minutos a temperatura muy suave, procurando que apenas aparezcan pequeñas burbujas. Si utilizamos termómetro, podemos mantener el aceite aproximadamente entre 80 y 90 °C.
  • Comprobamos el punto pinchando un ajo con la punta de un cuchillo: debe estar muy tierno, pero conservar su forma y no haberse dorado.
  • Retiramos el cazo del fuego y dejamos que los ajos pierdan temperatura. Los pasamos a recipientes limpios, los cubrimos completamente con el aceite y los guardamos inmediatamente en la nevera.
  • Conservamos los ajos confitados en la nevera, a 4 °C o menos, y los consumimos en un máximo de 8 o 10 días. Si queremos guardarlos durante más tiempo, los congelamos en pequeñas porciones junto con un poco de aceite.

Frabiconsejos

¿Cuánto tiempo se conservan los ajos confitados?
Al tratarse de una elaboración casera de ajo conservado en aceite, deben mantenerse siempre en la nevera, a 4 °C o menos, y consumirse en un máximo de ocho días. No conviene prolongar este tiempo, aunque su aspecto y su olor parezcan normales.
¿Puedo conservarlos durante varios meses?
Sí, pero deben congelarse. Podemos repartir los ajos y parte del aceite en recipientes pequeños o en una cubitera, congelarlos y retirar únicamente la cantidad que necesitemos. Una vez descongelados, los guardamos en la nevera y los consumimos cuanto antes.
¿Se pueden dejar a temperatura ambiente?
No. Los ajos cubiertos de aceite deben permanecer siempre refrigerados o congelados. Tampoco debemos dejarlos durante horas sobre la encimera.
¿Es necesario envasarlos al vacío?
No. El envasado al vacío no convierte esta preparación en una conserva segura ni permite guardarla durante meses. La falta de oxígeno es precisamente una de las condiciones que favorecen el riesgo asociado al ajo en aceite.
¿Por qué se solidifica el aceite en la nevera?
El aceite de oliva puede volverse espeso o solidificarse parcialmente con el frío. Es completamente normal y recuperará su textura habitual al templarse. Retiraremos únicamente la porción que vayamos a utilizar y mantendremos el resto refrigerado.
¿Qué aceite conviene utilizar?
Un aceite de oliva virgen extra de intensidad suave permite que el ajo y las hierbas mantengan el protagonismo. La cantidad dependerá del recipiente: los ajos deben quedar completamente cubiertos durante la cocción.
¿Cómo sé que están hechos?
Deben poder atravesarse fácilmente con la punta de un cuchillo y quedar cremosos al aplastarlos, pero sin dorarse. Si comienzan a freírse, el aceite está demasiado caliente.
¿Puedo prepararlos sin hierbas ni guindilla?
Por supuesto. Los únicos ingredientes imprescindibles son los ajos y el aceite. El laurel, la pimienta, las hierbas y la guindilla pueden adaptarse al gusto de cada casa.

¿Qué hacemos con el aceite del confitado?

El aceite del confitado se puede utilizar para aliñar ensaladas, condimentar verduras, preparar una tostada, cocinar pasta o enriquecer salsas y guisos. Como ha estado en contacto con los ajos, debemos aplicarle las mismas normas de conservación: mantenerlo en la nevera y consumirlo en un máximo de cuatro días o congelarlo en pequeñas porciones.