Amasa primero a velocidad baja (del 1 al 9, la pones a un 3) unos 5 minutos, o hasta que veas todos los ingredientes integrados, si fuese necesario pasados los primeros 2 minutos, aumentas un poco la velocidad. Deja reposar la masa unos 10 minutos. Vuelve a poner la amasadora en marcha, ahora con la velocidad un poco más alta, a un 5 y amasas unos 8 minutos. La masa ya tiene que estar bien amasada, si ves que la harina usada absorbe mucho líquido y te queda como muy compacta, puedes añadirle un par de cucharadas de leche, eso es algo que tienes que ver porque las harinas no son todas iguales.
Ahora viene el momento de añadir la mantequilla, sube un poco la velocidad, por ejemplo, a un 7, y añade la mantequilla en trozos poco a poco, dándole tiempo a la masa a que vaya asimilando la grasa despacio.
Cuando ya tengamos toda la masa bien integrada y se separe de las paredes del bol de la amasadora, la tendremos lista.
Vuelca la masa en la encimera, puedes hacer la prueba de la membrana y comprobar que la red del gluten está formada y que al estirar un trozo de masa muy finita, no se rompe. Bolea bien y guarda en un bol aceitado hasta que duplique su tamaño. Mejor guardar en un interior abrigado (yo dentro de mi horno a una temperatura de 30º C)
Recupera la masa, desgasifica, bolea y forma el roscón, pinta con huevo batido, y deja fermentar en un lugar abrigado entre 40 y 60 minutos.