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RECETA de caramelo líquido para postres. NO SE ENDURECE

Frabisa
Tener un bote de caramelo líquido casero en la nevera es uno de esos pequeños trucos que hacen la vida más fácil, especialmente si preparas flanes o postres con frecuencia. Con esta receta conseguirás un caramelo que no se endurece, fácil de hacer y perfecto para tener siempre listo cuando lo necesites.
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Plato bizcochos, flanes, panacottas, postres
Cocina cocina dulce

UTENSILIOS

  • 1 cazo o sartén

Ingredientes
  

  • 250 g de azúcar
  • 1 zumo de un limón (puedes sustituirlo por 2 cucharadas de agua)
  • 110 g de agua caliente

Elaboración paso a paso
 

  • Poner en un cazo e azúcar, el zumo de limón y llevarlo a fuego medio. No introducir ningún artilugio en el caramelo, dejar que el azúcar se vaya deshaciendo poco a poco con el calor de la placa pero sin que resulte necesario revolver con nada. Todo lo más se puede mover el cazo para "ayudar" a la mezcla.
  • No perder de vista el caramelo porque en el momento que empiece a tomar color hay que estar muy pendiente porque cambia de color en segundos. Elegimos el color que más nos guste, puede ser un ámbar clarito o un color de caramelo más intenso.
  • Una vez que el caramelo haya alcanzado el color deseado apartar el cazo del fuego, aguardar 1 minuto y agregar con precaución los 110 g/ml de agua caliente poco a poco y con cuidado. Balancear el cazo para que el agua que acabamos de añadir se vaya integrando y a continuación, revolver con una cuchara. Llevar nuevamente el caso al fuego durante un minuto. Apagar el fuego y dejar enfriar el caramelo.
  • Guardar el caramelo en un frasco o botella de cristal con tapa. Conservar en el frigorífico hasta 3 meses

Frabiconsejos

  • Mantente muy atento cuando el azúcar empiece a tomar color. A partir de ese momento el proceso se acelera muchísimo y, en cuestión de segundos, puede pasar de un bonito color ámbar a quemarse.
  • Si el caramelo se quema, adquirirá un sabor amargo y no servirá para esta receta, así que es preferible retirarlo del fuego un poco antes que unos segundos demasiado tarde.
  • Cuando añadas el agua caliente, hazlo muy poco a poco y con mucho cuidado, ya que el contraste de temperatura provocará un fuerte burbujeo y desprenderá mucho vapor.
  • Una vez frío, guárdalo en un tarro de cristal bien cerrado. Se conserva perfectamente durante varias semanas y estará listo para utilizar siempre que prepares flanes, pudines o cualquier otro postre.