Lavar bien lavadas las naranjas, utilizar un cepillito de cocina para limpiar la piel porosa de las naranjas, enjuagar con agua limpia
Pelar las naranjas con pela verduras afilado a fin de retirar la parte fina de la piel de naranja que no lleve adherida nada de piel blanca ya que esta última es amarga.
Dar un hervor de 5 minutos a estas pieles, escurrir, desechar el agua, picar ligeramente las pieles sobre una tabla de madera, como ya están blanditas es algo que se hace con facilidad.
Retirar todo rastro de piel blanca a las naranjas, mejor incluso es pelar a lo vivo, cortarlas en trozos teniendo cuidado de desechar el tronco central de la naranja. Volcar en una olla toda la pulpa de las naranjas, las pieles y el azúcar gelificante especial mermeladas.
Dejamos que vaya cocinándose a temperatura medio-baja y revolvemos de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo de la olla. Durante la cocción veremos que se forma espuma en la parte superior de la olla, no es necesario retirarla, no son impurezas (ésto no es una sopa) es el efecto químico que produce el azúcar y la fruta.
Cuando ya hayan pasado unos 20 minutos que ya vemos que va cambiando de color, podemos meter en la olla el brazo de la batidora y triturar ligeramente, simplemente buscamos romper los trozos de la pulpa de la naranja, así que no es necesario triturar demasiado. A continuación seguimos cocinando 10 minutos más.
No va a quedar espesa como otras mermeladas pero al utilizar una azúcar gelificante especial mermeladas sabemos con certeza que al enfriar va a tomar cuerpo y a espesar, así que apagamos la placa y dejamos que baje temperatura.
Al día siguiente o cuando ya haya enfriado totalmente, rellenas los frascos (en mi caso salieron 6 tarros de 150 ml cada uno) previamente esterilizados y hiérvelos siguiendo el proceso de ENVASADO AL VACÍO. No sirve envasar en caliente y poner boca abajo, etc, etc, hay que seguir los pasos para un correcto envasado, el botulismo es una enfermedad muy seria, no conviene saltarse pasos y después lamentarse.Otra opción es sencillamente guardar en la nevera. Ahora solo queda etiquetar con el nombre de la mermelada y poner la fecha, a continuación la podemos guardar e ir consumiendo poco a poco o regalar y quedarnos un tarro en casa.