Pon las hojas de gelatina en un bol, cúbrelas con abundante agua fría y déjalas hidratar durante un mínimo de 5 minutos.
Vierte la nata bien fría en el bol y comienza a batir con varillas eléctricas a velocidad media. Cuando empiece a espumar y a tomar cuerpo, añade el azúcar glas al gusto y continúa batiendo.
Cuando la nata esté semimontada, escurre ligeramente la gelatina hidratada y ponla en un recipiente pequeño. Puedes añadir una cucharada de agua, aunque no es imprescindible si la gelatina conserva algo de humedad.
Calienta la gelatina en el microondas a 400 W durante unos 10 o 15 segundos, únicamente hasta que se haya disuelto. No debe hervir.
Incorpora inmediatamente la gelatina disuelta a la nata semimontada mientras continúas batiendo con las varillas.
Sigue batiendo hasta conseguir una nata firme y con buena consistencia. En cuanto forme picos y mantenga la forma, detén el batido para evitar que se corte. Puedes utilizarla inmediatamente o guardarla en la nevera, bien cubierta, hasta el momento de usarla.