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panecillos de salami y queso

Panecillos artesanos de salami y queso

Frabisa
Panecillos artesanos de salami y quesoTiernos, aromáticos y llenos de sabor. Se preparan con harinas artesanas, salami picadito y queso curado rallado. Por dentro son esponjosos, por fuera ligeramente crujientes… y además se pueden congelar sin perder su encanto. Perfectos para acompañar o disfrutar a mordiscos.
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Plato Acompañamiento
Cocina panadera
Raciones 8

Ingredientes
  

  • 400 g de harina de harina de trigo panificable o harina de fuerza GALLO
  • 100 g de harina integral HARIMSA
  • 8 g de sal
  • 30 g de salami ibérico o común muy picadito charcutería GADIS
  • 60 g de queso curado o semicurado rallado grueso
  • 300 g de agua templada entre 30 y 40 grados
  • 40 g de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 sobre de levadura seca de panadera o 14 g de levadura fresca

Elaboración paso a paso
 

  • Diluye en el agua la levadura y el aceite.
  • Pon en el bol de la amasadora las harinas, agrega el agua con la levadura y el aceite y amasa con gancho, primero 8 minutos a veloc baja, aumenta la velocidad dos minutos más y deja reposar 20 minutos
  • Añade a la masa el queso, el salami y la sal y pon la amasadora en marcha y amasa a velocidad media durante 8 minutos
  • Guarda la bola en un bol aceitado, cubre con una cofia y deja reposar en lugar abrigado (puede ser interior del horno o microondas) hasta que duplique el volumen
  • Recupera la masa, bolea ligeramente y forma 8 panecillos de tamaño similar, colócalos en una fuente de hornear. Cubre con un paño de algodón, deja reposar 30 minutos.
  • Cuando falten 20 minutos para que se cumplan los 30, enciende el horno a 200º C y pon debajo una fuente con piedritas.
  • Recupera los panecillos, con una hoja de afeitar o cutter, greña los panecillos. Cambia la programación del horno a solo calor abajo, introduce los panecillos, vuelca un vaso de agua caliente en la bandeja con piedritas , hornea con el vapor generado unos 15 minutos. Pasado los 15 minutos, abre el horno, retira la bandeja con piedritas, baja el horno a 185º C y pon calor abajo y arriba, programa 15 o 20 minutos más. (vigila tu horno)
  • Retira los panecillos del horno y pasa a una rejilla .
  • Deja enfriar totalmente y sirve.

Frabiconsejos

  • Harina: puedes utilizar harina panificable o harina de fuerza. La pequeña cantidad de harina integral aporta sabor y carácter a la miga, pero si no tienes puedes sustituirla por harina de trigo.
  • Agua: no conviene que esté demasiado caliente. Con agua templada es suficiente; un exceso de temperatura puede perjudicar la acción de la levadura.
  • Levadura: puedes utilizar levadura seca de panadería o levadura fresca. No utilices impulsor químico tipo Royal, porque no sirve para este tipo de masas.
  • Salami y queso: procura picar el salami bastante menudo para que se distribuya bien por la masa. El queso puede ser curado o semicurado y es mejor rallarlo grueso.
  • Sal: la incorporamos junto con el queso y el salami después del primer reposo, tal como indico en la elaboración.
  • Fermentación: los tiempos son siempre orientativos. En panadería manda la masa y la temperatura ambiente: espera a que aumente claramente de volumen aunque necesite algo más de tiempo.
  • Segunda fermentación: una vez formados los panecillos, cúbrelos para evitar que la superficie se reseque mientras reposan.
  • Vapor: el vapor al comienzo del horneado favorece la expansión de los panecillos y ayuda a conseguir una corteza mejor. Mucho cuidado al verter el agua caliente porque el vapor que se genera puede producir quemaduras.
  • Horneado: cada horno funciona de manera diferente, por eso los últimos minutos conviene vigilar el color de los panecillos y ajustar el tiempo si fuese necesario.
  • Masa madre: si quieres añadir 80 g de masa madre activa, puedes reducir la levadura fresca a unos 6 g. En este caso, controla la fermentación por el volumen de la masa y no únicamente por el reloj.
  • Congelación: estos panecillos congelan estupendamente. Déjalos enfriar por completo, guárdalos bien protegidos y congélalos. Puedes descongelarlos a temperatura ambiente y darles después unos minutos de horno para recuperar la corteza.
  • Conservación: como cualquier pan casero, están especialmente buenos el día del horneado. Si no vas a consumirlos pronto, es preferible congelarlos.
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