Una mayonesa diferente, ligera y sorprendentemente cremosa. Elaborada con huevo cocido, rica en proteínas y con muy poco aceite, es una alternativa deliciosa a la mayonesa tradicional. Perfecta para ensaladillas, bocadillos, pescados o verduras y, además, ideal para los meses más cálidos al no llevar huevo crudo.
Poner todos los ingredientes (menos el agua) y triturar hasta emulsionar, añadir el agua y mezclar hasta integrar. Si la textura resultase demasiado espesa para tu gusto, puedes añadirle un poco más de agua.
Volcar el contenido en un recipiente de cristal con tapa y conservar en nevera entre 4 y 5 días.
Frabiconsejos
Puedes sustituir la sal por un chorrito de salsa de soja o combinar ambos ingredientes para obtener un sabor más intenso.
Si te gusta con un toque más fresco, añade unas hojas de perejil, cebollino o eneldo y tritura junto con el resto de ingredientes.
Resulta ideal para acompañar pescados, mariscos, verduras asadas, patatas cocidas, sándwiches o ensaladillas.
Si la prefieres más fluida, añade una o dos cucharadas de agua más.
Utiliza huevos bien fríos de la nevera para conseguir una salsa más consistente desde el primer momento.
Si la preparas con unas horas de antelación y la dejas reposar en frío, los sabores se integran mejor y el resultado es aún más sabroso.
Un pellizco de pimienta negra recién molida o de pimentón ahumado le aporta un matiz delicioso sin complicar la receta.
Aunque lleva muy poco aceite, el aceite de oliva virgen extra influye mucho en el sabor final, así que merece la pena elegir uno de buena calidad y sabor suave.