Poner en el bol de la amasadora las harinas, el agua, las semillas, la MASA MADRE, levadura, miel y mezclar a velocidad baja durante 8 minutos o hasta que todo esté ligado. Dejar reposar 1/2 hora.
Poner en marcha la amasadora y añadir la sal a velocidad media, amasar 5 minutos. Aumentar la velocidad a alta y añadir el aceite, amasar otros 5 minutos o hasta que la masa absorba todo el aceite.
Retirar la masa del bol de la amasadora, bolear, guardar en un recipiente aceitado, cubrir con una cofia o paño y dejar fermentar hasta que duplique su volumen. (depende de la temperatura de la cocina puede tardar 2 o 3 horas)
Recuperar la masa, volcar en la mesa de trabajo, formar con la punta de los dedos un rectángulo de un largo similar al molde que vamos a usar y enrollar sobre si mismo. Poner el rollo de masa en el molde aceitado y dejar fermentar 40 minutos más.
Hornear en horno precalentado con calor abajo y arriba a 170º C unos 85 minutos aproximadamente. Lo ideal es usar un termómetro de sonda, pinchar en el centro del pan (cuando le falten 20 minutos aprox) y cuando llegue a los 100º C de temperatura, estará listo con seguridad.
Finalizado el horneado, pasar un trozo de mantequilla frío por la superficie (a fin de que se ablande la corteza y resulte más cómodo rebanar) desmoldar sobre una rejilla, dejar enfriar y disfrutar.