Rollo de calabacín relleno de salami, jamón y mozzarella
Frabisa
Un rollo salado de calabacín, huevos DEMILLO, parmesano y tomates secos, relleno de salami, jamón cocido y mozzarella. Fácil, sabroso y muy versátil, resulta perfecto para una cena, un aperitivo o una comida para llevar.
Rallamos los calabacines sobre un paño, espolvoreamos sal, dejamos 5 minutos y envolvemos presionanto para eliminar el exceso de agua. Añadimos los huevos ligeramente batidos, el parmesano, los tomates cortados y mezclamos bien.
Volcamos la mezcla sobre una fuente de 39 x 28 cm forrada con papel de hornear y la extendemos procurando que quede con un grosor uniforme.
Horneamos en horno precalentado a 170 ºC, con calor abajo y aire, durante unos 26-28 minutos, o hasta que la plancha esté cuajada y ligeramente dorada.
Retiramos del horno y dejamos templar unos minutos. Volcamos con cuidado la plancha, retiramos el papel de hornear y distribuimos por toda la superficie el salami, el jamón cocido y el queso.
Enrollamos con cuidado, procurando que quede bien compacto, y horneamos 3 o 4 minutos para que se funda el queso.
Recortamos los dos extremos para conseguir una presentación más bonita y cortamos el rollo en porciones de unos 3 o 4 cm de ancho.
Frabiconsejos
Escurre muy bien el calabacín después de rallarlo. Puedes envolverlo en un paño limpio y presionar con firmeza para retirar la mayor cantidad posible de agua; así la plancha quedará más consistente y será más fácil de enrollar.
Extiende la mezcla formando una capa regular, sin zonas más gruesas que otras, para que se cocine de manera uniforme.
Vigila el punto de horneado: la plancha debe estar cuajada y ligeramente dorada, pero conservar flexibilidad. Si se hornea demasiado, puede resecarse y romperse al enrollarla.
Dale la vuelta cuando haya templado unos minutos y retira el papel con cuidado. No conviene dejarla enfriar por completo antes de formar el rollo porque perderá elasticidad.
Escurre bien la mozzarella antes de colocarla para evitar que suelte demasiado líquido durante el horneado final.
Tanto el parmesano como el salami y el jamón ya aportan sal, por lo que conviene salar el calabacín con moderación.
Puedes variar el relleno con pavo y queso, salmón ahumado y queso crema, atún y pimientos asados o verduras salteadas con el queso que más te guste.
Si lo preparas con antelación, guárdalo bien cubierto en la nevera. Para llevarlo al trabajo, al campo o a la playa, utiliza una bolsa térmica con acumuladores de frío y mantenlo refrigerado hasta su consumo.