PATATAS FRITAS PERFECTAS EN FREIDORA DE AIRE (CON TRUCO)
Frabisa
Estas patatas se cocinan primero en el microondas para que queden tiernas y jugosas y se terminan a alta temperatura en la freidora de aire hasta conseguir un exterior dorado y crujiente. Una doble cocción muy sencilla para disfrutar de unas patatas perfectas.
Pela las patatas, córtalas en dados pequeños y colócalas en un bol. Espolvorea con sal, añade una cucharadita de adobo y mezcla bien.
Cocción en MICROONDAS
Abre el estuche para microondas y vierte el vino blanco en el fondo. Durante la cocción, el vino generará vapor y ayudará a que las patatas queden más tiernas y jugosas. Distribúyelas por encima, acomódalas bien, cierra el estuche y cocina en el microondas durante 7 minutos a 1000 W.
Pasados los 7 minutos, retira el estuche del microondas y ábrelo con mucho cuidado, ya que saldrá vapor muy caliente y podrías quemarte. Remueve suavemente las patatas con una espátula de silicona para evitar que se rompan, cierra de nuevo el estuche y cocina durante 2 o 3 minutos más a 1000 W. Al terminar, comprueba con un palillo que estén tiernas; de lo contrario, prolonga la cocción unos segundos más.
Cocción en freidora de aire
Cuando las patatas estén tiernas, pásalas al cesto de la freidora de aire, rocíalas con aceite y cocínalas a 200 °C, en función ROAST, durante 12 minutos.
Pásalas a una fuente, espolvorea por encima cebollino o perejil fresco bien picado y sírvelas calientes.
Frabiconsejos
Frabiconsejos
Corta las patatas en dados de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.
El tiempo de cocción en el microondas puede variar según la variedad de patata, el tamaño de los dados y la potencia del aparato. Comprueba que estén tiernas antes de pasarlas a la freidora de aire.
Remueve las patatas con delicadeza después de la primera cocción para evitar que se rompan.
Abre el estuche con mucho cuidado y en dirección contraria a la cara, ya que el vapor acumulado puede provocar quemaduras.
Distribuye las patatas en el cesto sin amontonarlas demasiado para favorecer que se doren por todas partes. Si preparas mucha cantidad, es preferible hacerlo en dos tandas.
A mitad del tiempo en la freidora, remueve el cesto para conseguir un dorado más uniforme.
Si tu freidora no dispone de la función ROAST, utiliza un programa que permita cocinar a 200 °C y controla el punto de dorado durante los últimos minutos.
Ajusta la cantidad de adobo a tu gusto y tenlo en cuenta al añadir la sal, especialmente si la mezcla ya contiene sal.
Sírvelas recién hechas, que es cuando mantienen mejor el exterior dorado y crujiente y el interior tierno.