Separa los dientes de las cabezas de ajo y pélalos procurando dejarlos enteros
Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
Cubre completamente los ajos con aceite de oliva. Conviene elegir un recipiente de tamaño ajustado para no necesitar una cantidad excesiva de aceite y dejar espacio suficiente hasta el borde para evitar que se derrame.
Introduce el recipiente en el cestillo de la freidora de aire y programa 130 ºC durante 48 minutos.
Comprueba que los dientes de ajo estén muy tiernos pinchándolos con la punta de un cuchillo. Deben ofrecer muy poca resistencia, pero mantenerse enteros. Si todavía estuviesen firmes, prolonga la cocción unos minutos
.Retira el recipiente con mucho cuidado y deja que pierda el calor durante unos minutos
.Pasa los ajos, con media cucharadita de orégano mezclado con ají molido, el romero, la guindilla y el aceite a un tarro de cristal muy limpio. Los ajos deben quedar completamente cubiertos por el aceite.
Tapa el tarro, guárdalo en la nevera y consúmelo en un plazo no superior a 15 días. Si no vas a consumirlos en poco tiempo, congela los dientes de ajo junto con un poco de aceite en una cubitera o en recipientes pequeños. Una vez congelados, puedes pasarlos a una bolsa apta para congelación y retirar solamente las porciones necesarias.