Estos ajos confitados en freidora de aire son una pequeña joya para tener preparada y enriquecer en segundos multitud de platos. La cocción lenta en aceite suaviza su sabor, transforma los dientes de ajo en bocados tiernos y cremosos y, al mismo tiempo, nos deja un aceite aromatizado con romero y un ligero toque picante.

Podemos aplastarlos sobre una tostada, incorporarlos a purés, salsas y aliños o utilizarlos para acompañar carnes, pescados, verduras, pasta y patatas. El aceite también se aprovecha: resulta delicioso para aderezar una ensalada, pincelar una pizza o dar un toque especial a cualquier elaboración.

Aunque su preparación es muy sencilla, su conservación requiere especial atención. El ajo sumergido en aceite genera un medio sin oxígeno en el que puede desarrollarse la bacteria responsable del botulismo. Por eso, esta preparación casera debe guardarse siempre en la nevera y consumirse en un plazo máximo de cuatro días. Para conservarla durante más tiempo, lo más seguro es congelarla en pequeñas porciones.

Ajos confitados en freidora de aire: tiernos, cremosos e irresistibles

No te pierdas la receta de AJOS CONFITADOS al modo tradicional

Ajos confitados en freidora de aire: tiernos, cremosos e irresistibles

Ajos confitados en freidora de aire: tiernos, cremosos e irresistibles

Frabisa
Dientes de ajo cocinados lentamente en aceite de oliva con romero y guindilla hasta quedar tiernos, cremosos y llenos de sabor. Una preparación muy sencilla y versátil, perfecta para enriquecer tostadas, salsas, carnes, pescados, verduras y muchos otros platos.
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Plato Acompañamiento, guarnición
Cocina cocina española

UTENSILIOS

  • 1 freidora de aire ver modelo AQUÍ

Ingredientes
  

  • 5 cabezas de ajos
  • Aceite de oliva, cantidad necesaria para cubrir los ajos
  • 1 guindilla
  • 1 ramita de romero fresco
  • 1 cdta de orégano mezclado con ají molido

Elaboración paso a paso
 

  • Separa los dientes de las cabezas de ajo y pélalos procurando dejarlos enteros
  • Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
  • Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
  • Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
  • Coloca los dientes de ajo en un recipiente pequeño y resistente al calor, adecuado para utilizar en la freidora de aire.Añade la guindilla y la ramita de romero.
  • Cubre completamente los ajos con aceite de oliva. Conviene elegir un recipiente de tamaño ajustado para no necesitar una cantidad excesiva de aceite y dejar espacio suficiente hasta el borde para evitar que se derrame.
  • Introduce el recipiente en el cestillo de la freidora de aire y programa 130 ºC durante 48 minutos.
  • Comprueba que los dientes de ajo estén muy tiernos pinchándolos con la punta de un cuchillo. Deben ofrecer muy poca resistencia, pero mantenerse enteros. Si todavía estuviesen firmes, prolonga la cocción unos minutos
  • .Retira el recipiente con mucho cuidado y deja que pierda el calor durante unos minutos
  • .Pasa los ajos, con media cucharadita de orégano mezclado con ají molido, el romero, la guindilla y el aceite a un tarro de cristal muy limpio. Los ajos deben quedar completamente cubiertos por el aceite.
  • Tapa el tarro, guárdalo en la nevera y consúmelo en un plazo no superior a 15 días. Si no vas a consumirlos en poco tiempo, congela los dientes de ajo junto con un poco de aceite en una cubitera o en recipientes pequeños. Una vez congelados, puedes pasarlos a una bolsa apta para congelación y retirar solamente las porciones necesarias.

Frabiconsejos

  • Conservación segura:  Deben mantenerse siempre refrigerados, preferiblemente a 4 ºC o menos, 
  • No los guardes a temperatura ambiente: el ajo es un alimento poco ácido y, al quedar sumergido en aceite, se crea un entorno sin oxígeno favorable para el desarrollo de la bacteria responsable del botulismo. Su presencia no siempre altera el olor, el sabor o el aspecto del alimento.
  • Si no vas a consumirlos en poco tiempo, congela los dientes de ajo junto con un poco de aceite en una cubitera o en recipientes pequeños. Una vez congelados, puedes pasarlos a una bolsa apta para congelación y retirar solamente las porciones necesarias.
  • Descongela siempre las porciones en la nevera y consúmelas enseguida. No vuelvas a congelarlas.
  • Utiliza siempre un utensilio limpio para retirar los ajos del tarro y evita introducir migas o restos de otros alimentos.
  • El tiempo puede variar ligeramente dependiendo del tamaño de los dientes, del recipiente utilizado y de la potencia de cada freidora.
  • Asegúrate de que el fabricante de tu freidora permite introducir recipientes con aceite y no llenes el recipiente hasta el borde.
  • Puedes sustituir el romero por tomillo, orégano fresco o una hoja de laurel.
  • El aceite aromatizado también debe consumirse dentro del mismo plazo que los ajos o congelarse con ellos.

Ajos confitados en freidora de aire: tiernos, cremosos e irresistibles

Una vez que pruebes estos ajos confitados en freidora de aire descubrirás la cantidad de posibilidades que ofrecen. Cremosos, suaves y aromáticos, son perfectos para transformar una sencilla tostada o aportar un sabor delicioso a cualquier plato. Recuerda conservarlos siempre en la nevera, consumirlos en un máximo de cuatro días o congelarlos en pequeñas porciones para disfrutarlos con total tranquilidad.

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