Tomates cherry confitados al horno: receta fácil y llena de sabor
Frabisa
Los tomates cherrys confitados son una de esas elaboraciones sencillas que merece la pena tener siempre a mano. Quedan jugosos, llenos de sabor y resultan perfectos para servir sobre una tosta, acompañar carnes o pescados, enriquecer ensaladas o disfrutar tal cual. Además, se conservan estupendamente y dan mucho juego en la cocina.
Romero, orégano, albahaca, comino y todas aquellas hierbas aromáticas que tengas por casa. (yo puse frescas porque las cultivo en la terraza pero también alguna seca)
1chorro Aceite de oliva virgen extra,
- Sal y pimienta negra molida
8 dientes de ajo
1chorrode vinagre de módena
Elaboración paso a paso
TOMATES CONFITADOS EN HORNO
Precalienta el horno a 140 °C.
Lava los tomates, retira los pedúnculos y escúrrelos bien. Colócalos enteros en una fuente amplia apta para horno. Si no caben sin amontonarse demasiado, repártelos en dos fuentes.
Añade la sal, la pimienta, los dientes de ajos y el comino. Trocea ligeramente las hierbas frescas con las manos y distribúyelas sobre los tomates. Si utilizas hierbas secas, espolvoréalas directamente.
Riega con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra y un chorro de vinagre de Módena. Mezcla con cuidado para repartir el aliño.
Hornea a 140 °C durante unos 80 minutos. Comprueba el punto hacia el final: los tomates deben quedar tiernos y jugosos. Es normal que la piel de algunos se abra durante la cocción.
Ajusta el tiempo si fuese necesario, ya que puede variar según el tamaño de los tomates, la cantidad repartida en cada fuente y el funcionamiento del horno.
Retira del horno y sirve con los ajos y el jugo de la cocción. Si los preparas para otro día, sigue las indicaciones de conservación.
TOMATES CONFITADOS SIN HORNO
Lava los tomates, retira los pedúnculos, escúrrelos y córtalos por la mitad.
Colócalos en una olla o sartén amplia. Si preparas los 3 kg, utiliza dos recipientes si es necesario para evitar que queden demasiado amontonados.
Añade el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de Módena, la sal, la pimienta, los dientes de ajo, el comino y las hierbas aromáticas. Mezcla con cuidado para repartir el aliño.
Calienta a fuego medio hasta que comiencen a chisporrotear. Baja a fuego medio-bajo y cocina suavemente durante unos 40 minutos, comprobando que los tomates estén tiernos. Remueve de vez en cuando con cuidado para que no se agarren al fondo.
Si durante los últimos 10 minutos queda demasiado líquido, sube un poco el fuego y cocina sin tapar para favorecer la evaporación. Vigila para que el jugo se reduzca sin que se quemen los tomates ni los ajos.
Retira del fuego cuando estén tiernos y el jugo tenga la concentración que te guste. Sirve con los ajos y el líquido de la cocción.
Envasa con el líquido que sueltan los tomates durante la cocción, y proceder al envasado de la forma explicada AQUÍ
Frabiconsejos
Consejos para confitar tomates cherry enteros al horno
Tomates pequeños y de tamaño similar. Elige tomates maduros, pero firmes y con la piel sana. Un tamaño parecido ayuda a que se cocinen de manera uniforme.
No hace falta que queden todos intactos. Al hornearlos enteros, algunos pueden abrirse. Lo importante es que queden tiernos y conserven una textura jugosa.
Dales espacio en la fuente. Evita amontonar los tomates en varias capas, ya que el reparto influye en la cocción y en la evaporación del líquido.
Las hierbas, a tu gusto. Puedes utilizar hierbas frescas o secas y elegir la combinación que prefieras. Añade las secas con moderación y utiliza poca cantidad de comino para que no domine el sabor.
El vinagre de Módena aporta un matiz agridulce. Pon un chorro moderado para acompañar el sabor del tomate sin enmascararlo.
Aprovecha también los ajos. Cuando estén tiernos, puedes aplastarlos y extenderlos sobre una tostada antes de colocar los tomates.
No deseches el jugo. Es estupendo para mezclar con pasta o enriquecer un arroz, un guiso o una salsa. Si te sobra, congélalo en pequeñas porciones.