Tarta de queso y arándanos, cremosa, fácil y deliciosa.
Frabisa
Una tarta de queso suave, ligera y con el toque fresco de los arándanos, que aportan sabor y un bonito contraste de color. Fácil de preparar y perfecta para cualquier ocasión, es una de esas recetas que siempre triunfan en la mesa.
Precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo y coloca la rejilla en la segunda guía del horno comenzando a contar desde abajo.
Forra el molde con papel de hornear
Pon en la jarra de la batidora todos los ingredientes de la tarta (menos los arándanos) y mezcla .O vierte todos los ingredientes de la tarta en un bol y tritura con tu batidora eléctrica.
Vuelca la mezcla en el molde , distribuye manualmente los arándanos por encima de la tarta y hornea 40 minutos a 200ºC con calor arriba y abajo.
Vigila el horno en el último cuarto de hora por si tuviéses que bajar a 180º, todos los hornos son diferentes.
Deja templar un rato dentro del horno. Retira y déjala a temperatura ambiente, NO desmoldes.
Cuando esté totalmente fría, guárdala en la nevera un rato antes de servir para que se asiente.
quieres decorarla con brillo?
o bien la puedes pintar con un poco de mermelada rebajada con agua o con gelatina (una receta de brillo de gelatina casero es ESTA)
Frabiconsejos
Conviene que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente. Así se integrarán mejor y conseguirás una mezcla más uniforme, sin grumos.
¿Cómo saber cuándo está lista la tarta? Debe estar cuajada en los bordes y firme al tacto. No te preocupes si el centro se mueve ligeramente al agitar el molde: terminará de cuajarse con el calor residual durante el enfriado. Es preferible retirarla un poco antes que excederse en el horneado, ya que así conservará una textura más jugosa.
Si utilizas arándanos congelados, añádelos directamente a la masa sin descongelar para evitar que destiñan en exceso y aporten demasiada humedad.
Deja que la tarta se enfríe completamente antes de desmoldarla. Ganará consistencia y los sabores se asentarán mejor.
Aunque puede degustarse el mismo día, está mucho más rica después de unas horas de reposo en la nevera. De un día para otro suele estar en su punto óptimo.