Engrasa el molde con mantequilla, (o spray desmoldante) ayudándote de un pincel para cubrir todos los recovecos, espolvorea harina y da vuelta el molde para eliminar la sobrante. Puedes usar ESTE DESMOLDANTE CASERO que va muy bien. Reserva Prepara el buttermilk: Mezcla la leche con el zumo de limón, mezcla con una cuchara y deja reposar. Te parece que se ha cortado, no te preocupes, es así.
¿Quieres usar turrón blando porque no tienes crema de turrón? desmenuza el turrón en el vaso de tu batidora, añade 80 ml de nata o de leche y tritura hasta obtener una crema de turrón, puedes agregar un par de cucharadas más de leche si fuese necesario para obtener la crema.
Agrega a tu bol de elaboración la mantequilla y el azúcar y mezcla bien hasta blanquear
Incorpora los huevos uno a uno, no añadiendo el siguiente hasta que el anterior se haya integrado totalmente.
Agrega la vainilla y la crema de turrón y mezcla
Añade la harina tamizada con la levadura y el bicarbonato, añádela en 3 tandas y tras cada adicción, añade el buttermilk (hasta acabarla), mezcla hasta conseguir una masa homogénea.
Vierte la mezcla en el molde alisando la superficie con una espátula, golpea el molde (con un paño debajo) sobre la encimera para que la masa se asiente bien.
Hornea durante 55 minutos en horno precalentado a 180º con calor arriba y abajo o hasta que pinchando con una brocheta esta salga limpia. Si saliera con restos de masa, continúa el horneado unos minutos más.
Retira del horno y aguarda diez minutos hasta desmoldar sobre una rejilla y deja enfriar