Hay platos que se quedan para siempre en la memoria familiar, no solo por su sabor, sino también por las palabras que los acompañaban. En mi casa, a este guiso mi madre lo llamaba siempre “las lentejas que alimentan”. Y cada vez que nos sentábamos a la mesa nos lo recordaba : “come las lentejas, que alimentan”.
Con los años entendí perfectamente a qué se refería. No hablaba solo de un plato caliente y sabroso, sino de un guiso completo, lleno de ingredientes que lo convierten en una comida muy nutritiva. Las lentejas, base de la receta, son una legumbre extraordinaria: ricas en proteínas vegetales, fibra y minerales, saciantes y muy beneficiosas para nuestro organismo.
A partir de ahí se construye un guiso generoso, de esos que prácticamente lo tienen todo. Un pequeño puñado de arroz aporta energía y ayuda a completar el plato. Las verduras —cebolla, zanahoria, tomate, patata y boniato— suman sabor, textura y una buena cantidad de vitaminas y fibra.
Pero además, estas lentejas incorporan ingredientes que enriquecen aún más el conjunto: huevos cocidos, panceta, chorizo, jamón picadito y el fondo que aportan el hueso de jamón y el esqueleto de pollo durante la cocción. Todo ello añade proteínas y sabor al guiso, creando un plato redondo y muy satisfactorio.
Las aromáticas —orégano, romero y tomillo—, junto con el pimentón dulce, el azafrán y la pimienta negra recién molida, terminan de perfumar la olla mientras las lentejas se cuecen lentamente, absorbiendo todos los matices del caldo. Si se desea, una pizca de ají molido, pepperoni o una guindilla puede aportar un ligero punto picante.
El resultado es un plato de cuchara de los de siempre, reconfortante y profundamente casero. Pero, sobre todo, es un guiso muy completo y nutritivo, de esos que realmente alimentan por la calidad y variedad de los ingredientes que llevan.
Por eso mi madre las llamaba así, y con el tiempo me di cuenta de que no podía haber un nombre más acertado: son lentejas que reconfortan… y que de verdad alimentan.

Las lentejas que alimentan (receta de mi madre)
UTENSILIOS
Ingredientes
- 600 g de lentejas pardina extra (no necesita remojo previo pero conviene remojarlas aunque sea media hora, sirve tamblién para lavarlas)
- 1 hueso de jamón (opcional), un trozo de esqueleto de pollo
- 90 de arroz.
- 3 patatas medianas
- 1 boniato mediano
- 2 cebollas medianas enteras
- 1 tomate pera entero
- 3 zanahorias
- 1 ramillete de aromáticas (orégano, romero, tomillo)
- 4 huevos cocidos
- 200 g de panceta cortada finita
- 1 chorizo rojo poco curado
- 200 g de jamón picadito
- 4 dientes de ajo confitados o crudos (ver receta de AJOS CONFITADOS)
- - Aceite de oliva virgen extra.
- Agua que cubra las lentejas inicialmente e iremos añadiendo más agua caliente a medida que fuese necesario.
- - Sal y pimienta negra de molinillo, 2 cucharaditas de pimentón dulce, 1 cucharadita de orégano, azafrán
- Una pizca de pepperoni o ají molido o una guindilla, totalmente opcional
Elaboración paso a paso
- Aunque no sea necesario remojar las lentejas conviene sumergirlas en agua para lavarlas y después colarlas.
- Añadir a la olla, las lentejas, el hueso de jamón, el trozo de esqueleto de pollo, las cebollas, las zanahorias, la panceta cortada en bastoncitos, el tomate entero, el chorizo cortado muy menudito, el jamón picadito, el arroz y el ramillete de aromáticas, cubrimos con agua y llevamos al fuego.
- Cocinamos unos 25 minutos, las zanahorias deben de estar tiernas ya, compruébalo o déjalas unos 5 minutos más, las retiramos de la olla y las pasamos al vaso de la batidora, añadimos también las cebollas, el tomate al que le retiraremos la piel, los ajos, ponemos un poco de agua caliente y trituramos la mezcla
- Agregamos a la olla la sal, el pimentón, el orégano mezclado con una pizca de pepperoni y el azafrán, agregamos un poco de agua hirviendo y las patatas chascadas como para guiso y el boniato, mezclamos e incoporamos las verduras trituradas. Dejamos cocinar hasta que las patatas estén tiernas, rectificamos el líquido de las lentejas, si fuera necesario añadimos un poquito más de agua caliente.
- Agregamos los huevos cocidos bien picaditos, mezclamos.
- Rectifica de sal, comprueba si fuese necesario añadir un poco más de agua, apaga el fuego, riega con un hilo de aceite de oliva virgen extra, tapa la olla, deja reposar el guiso 5 minutos con el fuego apagado y sirve
Frabiconsejos
- Si añadimos la sal una vez estén cocinadas las lentejas, evitaremos que se rompan durante la cocción.
- ¿El arroz? lo pongo con las lentejas, me gusta que quede un pelín pasado de cocción, hace caldo más espesito. De todas formas, queda perfecto y nada deshecho, al igual que si pones patatas.
- Adapta la receta a tus gustos, si quieres prescinde del chorizo y de la panceta, aunque a las legumbres les viene tan bien un poco de grasa :)
- Caldo, a gusto del consumidor, más líquidas, menos, a gusto de cada cual. De todas formas cuando las recalientes, añade 2 o 3 cucharadas de agua.
- Si te sobran, guarda algún tupper en la nevera o en el congelador, seguro que te sacan de un apuro en algún momento.
Si te gustan los platos de cuchara de los de siempre, de los que llenan la casa de aromas y la mesa de buenos momentos, te animo a preparar estas lentejas que reconfortan y alimentan. Son un plato completo, nutritivo y profundamente casero, de esos que siempre apetecen y que nunca fallan.
Ojalá te animes a hacerlas en casa y las disfrutes tanto como lo hemos hecho siempre en la mía. Y si las preparas, ya sabes que me encantará leerte y saber qué te han parecido.






Julia Gomez
Me ha encantado esta receta, se la haré a mis hijos, entiendo a tu madre, estas lentejas, alimentan de verdad
Patricia
El toque de los huevos cocidos me ha encantado, es que veo esa textura y me marea de lo rico que se ve. Mil gracias
Juani
No he visto nunca una receta de lentejas tan completa como esta, un recetón, amiga, gracias por compartir