Hace años que empecé a hacer el “Roscón de Reyes” en casa y tengo que reconocer que cada vez me salen mejor , y es normal  porque después de tantos, la masa y mis manos son amigos, se llevan bien, se acarician con dulzura cuando procede y con energía cuando la masa aún se muestra rebelde y eso se aprende con la práctica. Amasar es una de las prácticas más maravillosas que hay, no sé qué tiene que enamora, embauca, seduce y una vez que entras en el mundo mágico de las masas, ya no hay vuelta atrás, solo querrás hacer otro diferente, probar nuevas harinas, cambiar las temperaturas del horno, greñar, y se convertirá en uno de tus pasatiempos favoritos, tu familia estará feliz de tu nueva afición, y tú, mucho más.

Anímate a hacer tu roscón de Reyes este año, piérdele el miedo a la masa y deja con la boca abierta a tu familia y amigos, lúcete sin complejos.

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Roscón de Reyes casero
 
2 roscones de unos 800 g cada uno (apróximadamente)
Frabisa:
Cocina: Tradicional
Ingredientes
  • Fermento o Biga
  • 150 g de harina de fuerza.
  • 105 g de leche (entera o semidesnatada)
  • 10 gr. de levadura fresca de panadería (4 gr. de levadura seca activa de panadería)
  • 1 cucharadita de azúcar.
  • Para la masa final
  • 80 g de leche
  • 150 g de azúcar
  • Ralladura de la piel de un limón y de una naranja
  • 150 g. de mantequilla
  • 3 huevos L
  • 15 g de levadura fresca de panadería (o 5 gr. de levadura seca activa)
  • 40 g de agua de azahar (se venden en grandes superficies, como MERCADONA o Carrefour)
  • 600 g de harina de fuerza
  • 1 pizca de sal
  • Para decorar
  • Huevo batido para pintar
  • Azúcar ligeramente humedecido con un par de gotas de agua de azahar.
  • Naranjas confitadas, frutas y cerezas.
  • Relleno (para un solo roscón)
  • 500 g de dulce de leche
  • 500 g de nata montada (sigue las instrucciones que te expliqué AQUÍ)
Instrucciones
  1. Fermento
  2. Diluye la levadura en la leche tibia, añade el resto de los ingredientes, amasa hasta formar una bola. Cubre con un paño y déjala hasta el día siguiente. Como estamos en invierno, yo ni la pongo en la nevera, la dejo en la cocina que siempre apago el radiador y por tanto no tengo calefacción y queda perfecta.
  3. Al día siguiente: vierte la harina con la leche, el azúcar , el agua de azahar y la sal en el vaso del robot con la pala mezcladora y añade la masa del fermento cortada en trozos.
  4. Con la máquina en funcionamiento, añade los huevos, uno a uno, dando tiempo a que cada uno se integre en la masa.
  5. Agrega la ralladura del limón y de la naranja y continúa mezclando.
  6. Cambia la pala mezcladora por el gancho amasador, amasa durante diez minutos y deja reposar cinco minutos., daremos tiempo a que poco a poco se desarrolle el gluten.
  7. Vuelve a poner en funcionamiento el robot y agrega la levadura, amasa 5 minutos, deja reposar 10 minutos. Repite esta operación 3 o 4 veces.
  8. En este momento la masa ya va adquiriendo tono, el gluten va despertando ya está desarrollado y es el momento de añadir la mantequilla (la grasa dificulta la formación del gluten así que es mejor añadirla cuando este ya este desarrollado) en cuadraditos y poco a poco con el robot en funcionamiento,
  9. A partir de este momento lo ideal es darle a la masa lo que demanda y son períodos de amasados cortos (3 o 4 minutos) con otros tantos de reposo (8-10 minutos). Yo repito este paso paso cuatro veces. Poco a poco verás una masa elástica, dócil y manejable.
  10. Puedes pasarle la prueba de la membrana y comprobarás lo bien amasada que está.
  11. Pinta un cuenco con aceite y pasa la masa en forma de bola, cúbrelo con film transparente y si estás en invierno, olvídate de él, tardará horas en fermentar hasta el doble de su tamaño. Te cuento un truco que utilicé yo para acortar el tiempo que fueran "solo" 3 horas, calienta el horno a 50º, lo apagas e introduces la masa dentro, cierras la puerta y ese clima templado ayudará a crecer tu masa un poquito más rápido.
  12. Cuando haya doblado su tamaño, vuelca la masa en la encimera ligeramente espolvoreada de harina y amasa ligeramente para desgasificarla un poco , cúbrela con un paño y déjala reposar diez minutos. (En este punto y justo antes del formado puedes guardar la masa en la nevera hasta el día siguiente, habrá fermentado bastante, así que la puedes amasar ligeramente y continuar con el paso siguiente)
  13. Divide la masa en dos, ahora mismo pesa apróximadamente 1.600 kg, así que podéis hacer dos roscones de unos 800 g cada uno.
  14. A continuación forma cada roscón desde el centro hacía afuera, mete un dedo en el centro de la bola de masa y comienza a agrandarlo poco a poco con las dos manos hasta obtener una rosca con un gran agujero central.
  15. Agranda un poco más
  16. Toma la masa en el aire para que con el peso de la gravedad y a medida que lo gires, el agujero central se haga más grande, no fuerces, se va haciendo solo, no te preocupes, si está bien amasado y en este caso, lo está, la masa está tan elástica que soporta el bailoteo sin problema.
  17. Forra dos bandejas de horno con papel vegetal y deposita los roscones sobre él. Déjalos reposar cinco minutos y vuelve a agrandarlo un poco más. En este momento puedes ponerle la sorpresa por debajo en algún punto del roscón.
  18. Pinta con huevo batido y déja fermentar nuevamente hasta que doble o casi su volumen. En este paso lo que hice fue calentar el horno a 50º de temperatura, lo apagué y metí la bandeja con uno de los roscones dentro para estuviese abrigado y fermentara antes, a los 40 minutos estaba listo. El otro podía levar con más tiempo ya que tuvo que aguardar a que se horneara el primero.
  19. Cuando estuvo fermentado, retiré la bandeja del horno, encendí el horno a 190º de temperatura , función calor arriba-abajo y mientras tanto pinté nuevamente con huevo batido, le puse las frutas y el azúcar ligeramente humedecido con agua de azahar.
  20. Hornea 20 minutos a 190º en este momento, abre la puerta del horno, cubre el roscón con papel de aluminio para proteger la superficie y evitar que se queme, baja el horno a 180º y hornea 25 minutos más . Mucho cuidadito durante todo el tiempo de horneado, en mi horno estos tiempos resultaron suficientes pero puede ser que en el tuyo, necesites algunos minutos más o menos.
  21. Pasa el roscón a una rejilla para que enfríe totalmente y continúa con el horneado del segundo roscón.
  22. Relleno
  23. Una vez el roscón esté totalmente frío y con un cuchillo de sierra, ábrelo para rellenar.
  24. Pon el dulce de leche en una manga pastelera y cubre el roscón.
  25. Una vez que ya está totalmente extendida la primera capa del relleno, vamos con la de nata montada.
  26. Recuerda que la nata montada tiene un tratamiento especial que evitará que se baje, te lo explico todo AQUÍ.
  27. A continuación y con cuidado, ponemos la parte superior del roscón y listo.
  28. El otro Roscón puedes servirlo sin rellenar, a nosotros nos gusta por igual con o sin relleno.
Al día siguiente está muy rico y tierno, se le nota la mantequilla en la jugosidad de la miga y tambien, claro, el cariño de lo hecho en casa.

 

Puedes rellenarlo solo con nata o solo con dulce de leche, yo decidí hacer el séptimo salto mortal y rellenarlo con ambos y la verdad, el resultado es de los de apuntar.  Cuando muerdes esa miga tierna que va cediendo a la nata para después encontrar el impresionante dulce de leche, piensas que si existe el cielo, tú ya estás en él, no, no exagero. (bueno, sí, pero solo un poquito)

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Consejos para un ROSCÓN PERFECTO:

Levadura:  Comprueba que si usas levadura seca, no esté caducada o no servirá, si usas levadura fresca de panadería y has tenido tentación de congelarla, te digo que sirve igual pero pierde potencia, procura comprarla fresca.

¿No  te gustan las frutas confitadas? puedes decorar solo con azúcar, crema pastelera o incluso ponerle almendra picada o laminada.

Aún no gustándote las frutas confitadas te invito a no renunciar a hacer tus propias naranjas confitadas y a adornar tus roscones con ellas, no tienen nada que ver con las compradas, están impresionantes de ricas.

Cuida tu horno y si ves que se tuesta demasiado la superficie a mitad de horneado, cubre con papel de aluminio. Una vez que finalice el horneado, apaga el horno, entreabre la puerta del horno (puedes ponerle una cuchara de madera para evitar que se cierre) y deja que el calor vaya disminuyendo lentamente, así evitarás cambios bruscos de temperatura. Este paso no es imprescindible si cuando retiras el roscón del horno lo pones en la encimera a resguardo de corrientes de aire.

No corras, dale el tiempo que necesita la masa para que desarrolle la levadura y así tener una masa esponjosa, un requisito imprescindible para el repostero casero, es ejercitar la paciencia, masas e impaciencia son una pareja malavenida.

Los tiempos de levado no son para llevar a rajatabla, dependerán de la temperatura que haya en tu cocina que posiblemente no sea la misma que en la mía. Si quieres darle una pequeña ayudita a tu masa, enciende tu horno a 40º, cuando llegue a esa temperatura apágalo, mete la masa dentro y verás que alegre se pone.

La masa suele dar para dos roscones pequeños (de unos 500 g cada uno) si en vez de hacer un roscón grande prefieres hacer uno de medio kilo, puedes congelar la otra mitad de la masa y utilizarla más adelante. Cuando quieras descongelarla la dejas a temperatura ambiente o en la nevera la noche anterior y sigues la receta formando el roscón y dejándolo levar por segunda vez.

Si te organizas  bien, puedes dejar el roscón en casa con el último fermento e irte a la cabalgata de reyes y al volver, hornearlo para así a la mañana siguiente poder desayunarlo con el clásico chocolate.

¿Quieres dejar el Roscón preparado y hornearlo nada más levantarte? Entonces en el momento que formas el roscón, lo pintas con huevo  y entras en la fase de 2º levado antes de hornear, lo metes en la nevera. Al día siguiente, sacas el Roscón de la nevera, enciendes el horno para precalentarlo y al cabo de unos 40 minutos (durante estos minutos la masa recobrará la temperatura ambiente y el horno se calentará),  vuelves a pintar con huevo batido, lo decoras como más te guste, con frutas confitadas, azúcar, almendras, como quieras y horneas.

¿Cuando está más tierno el Roscón? Recién hecho, esa es una afirmación rotunda, lo que no quiere decir que no se pueda comer si lo haces el día anterior.

TRUCO (solo para Roscones SIN rellenar):  Si has tenido que hacer el Roscón el día anterior, una fórmula bastante resultona es calentar el horno a 100º y ponerlo entre 10 y 15 minutos, quedará templadito y parecerá recién hecho.

¿Quieres rellenar tu Roscón de Reyes? En este blog tienes unos cuantos rellenos que pueden servirte:

¿Nunca has hecho un Roscón de Reyes en tu vida?? empieza haciendo ESTE roscón, es muy fácil e ideal para principiantes.

AQUÍ tienes todas las recetas de roscones publicadas en este blog, estoy segura que encontrarás el que más se ajuste a tus gustos y tu tiempo.

 

Disfruta y ánimo!

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  1. Hola Isa como siempre tus recetas requetebuenas , mi roscon tiene una pintaza pero como siempre se me bajan ; serà que yo y el horno todavia no nos conocemos? Pues a seguir intentandolo!!gracias guapa!! Seguiré aprendiendo de ti

    • Hola, Mary!! Intenta que cuando termines de hornear, apagar el horno, entreabrir la puerta y esperar a que el calor del horno se vaya poco a poco. Quizás el cambio brusco de temperatura sea lo que provoque que se te baje. No desesperes, esto es ir probando, obviamente es problema del horno, hay que ir conociéndolo y al final, lo conseguirás. Un besazo

  2. Hola, quería felicitarte por tu receta. Nos ha salido genial, tiene una pinta estupenda y está muy sabroso. Con la cantidad que indicas hemos hecho 3 de 500 gr, un tamaño muy bueno para los que somos poquitos en casa.Enhorabuena por tu blog!!

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