Existen muchísimas tortillas deliciosas más allá de la clásica tortilla española, y esta tortilla de calabacín, puerro y acelgas es una de esas recetas que merece la pena incorporar al recetario habitual.
La combinación del calabacín, el puerro y las acelgas da como resultado una tortilla muy jugosa y llena de sabor. El parmesano aporta un toque especial y ayuda a realzar el gusto de las verduras sin restarles protagonismo.
Si en casa cuesta incluir verduras en el menú, presentarlas en forma de tortilla suele ser una magnífica solución. Así ocurre también con la tortilla de berenjenas y puerros, otra receta sencilla que siempre tiene muy buena acogida.
Para conseguir un buen resultado es importante utilizar verduras frescas y huevos de calidad. Yo encuentro todo lo necesario para preparar mis recetas en GADIS, mi supermercado de cabecera.
En esta receta es fundamental escurrir muy bien las verduras antes de mezclarlas con los huevos, ya que tanto el calabacín como las acelgas contienen bastante agua. El punto de cuajado dependerá del gusto de cada casa, aunque conviene no cocinarla demasiado para que conserve una textura tierna y jugosa.

Tortilla de calabacín, puerro y acelgas. Fácil y saludable
Ingredientes
- 1 manojo de acelgas.
- 1 puerro grande o 2 pequeños
- 2 calabacines medianos si son muy pequeños que sean 3
- 6 huevos L de la mejor calidad DEMILLO
- 50 g de parmesano rallado GALMESANO
- Nuez moscada sal, orégano, pimienta negra molida
- Aceite de oliva virgen extra
- Para acompañar opcional
- Yogur griego natural sin azúcar aderezado por una chispa de sal
- Tomates cherrys.
Elaboración paso a paso
- Lava bien las acelgas y colócalas en una olla con medio vaso de agua. Tapa y, cuando el agua comience a hervir, cocina durante 2 minutos.
- Escurre las acelgas y deja que pierdan un poco de temperatura. Pícalas finamente y vuelve a colocarlas en el escurridor para que eliminen toda el agua posible. Reserva.
- Limpia el puerro y pícalo menudo. Pela los calabacines y córtalos en dados pequeños. Si lo prefieres, puedes conservar la piel.
- Calienta un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén. Añade el puerro y cocínalo a fuego medio hasta que comience a estar transparente.
- Incorpora el calabacín, añade una pizca de sal, tapa la sartén y cocina a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas. Remueve de vez en cuando para conseguir una cocción uniforme.
- Agrega las acelgas y condimenta con pimienta negra, nuez moscada, orégano y un poco más de sal si fuese necesario. Mezcla y cocina unos minutos para integrar todos los sabores.
- Vuelca las verduras en un escurridor y presiona ligeramente para eliminar el exceso de líquido. Este paso es importante para que la tortilla quede jugosa, pero no aguada.
- Casca los huevos en un bol, añade una pizca de sal y bátelos ligeramente, sin incorporar demasiado aire. Agrega el parmesano rallado y las verduras bien escurridas. Mezcla hasta integrar.
- Calienta la sartén con una cucharada de aceite y vierte la mezcla. Cocina durante 2 minutos a fuego medio-alto y baja después un poco la temperatura. Mantén la cocción unos 3 minutos más.
- Da la vuelta a la tortilla con ayuda de un plato o una tapa y cocina por el otro lado durante 3 o 4 minutos. Ajusta el tiempo según prefieras una tortilla más o menos cuajada.
- Retira del fuego y deja reposar un par de minutos antes de servir. Puedes disfrutarla caliente, templada o fría, acompañada de tomates cherry y un poco de yogur griego natural.
Frabiconsejos
- Escurre muy bien las verduras. El calabacín y las acelgas sueltan bastante agua durante la cocción y, si no la eliminamos, la tortilla puede quedar demasiado húmeda.
- Puedes cocinar el calabacín con piel, siempre que esté tierno y bien lavado. Yo prefiero retirarla porque, en ocasiones, puede aportar un ligero amargor.
- No batas los huevos en exceso; basta con mezclarlos hasta unir las claras y las yemas.
- El parmesano aporta sabor y un punto ligeramente salado, por lo que conviene probar las verduras antes de añadir más sal.
- El tiempo de cocción es orientativo y dependerá del diámetro de la sartén, de la intensidad del fuego y del punto de cuajado que prefieras.
- Si tienes medio tomate empezado en la nevera, puedes picarlo y añadirlo junto con las acelgas. No forma parte de la receta original, pero es una buena forma de aprovecharlo y evitar desperdicios.
- Esta tortilla se conserva en la nevera, dentro de un recipiente hermético, hasta el día siguiente. Para disfrutar mejor de su textura, conviene sacarla un poco antes de servir.

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Isabela
Qué interesante página por la
Ayuda que aporta
frabisa
Muchas gracias por la visita y por tus cariñosas palabras. un saludo