La focaccia es un pan aplanado tipico de la gastronomía italiana que admite muchas variaciones en su cobertura, desde cebolla, hierbas aromáticas hasta anchoas, quesos, etc. A mí me gusta la más sencilla de las focaccias, la que lleva Romero fresco  y se presenta como un simple pan mojado en aceite y sal, ¡¡todo un manjar!!

Suelo hacerla cuando o bien me he quedado sin pan y necesito solucionarlo rápido, o si tengo una cena a base de picoteo, con jamón, quesos, aceitunas, tomates en rodajas, tortilla y complementar todo eso con una buena focaccia es el punto que colma cualquier expectativa.

  • Ingredientes
  • – 200 g de harina de fuerza (y un poco más para trabajar la masa)
  • 200 g de harina integral
  •  30 g de aceite de oliva virgen extra
  • 8 g de levadura fresca de panadería (o 3 g  de levadura química en polvo de panadero)
  • – 250 ml de agua templada
  • – 8 g de sal fina
  • 50 g de yogur natural
  • Mezcla de semillas (50 g de semillas mezcladas con 40 g de agua)
  • Para cubrir
  • -Orégano
  • 50 g de queso curado o semi curado
  • aceite de oliva virgen extra
  • Elaboración manual
  • Lo primero que haremos será hidratar las semillas y para ello las mezclamos con el agua, las dejamos un mínimo de 10 minutos y trituramos.
  • (por supuesto puedes hacerla en la panificadora o en KA o en la thermomix)
  • – Pon las harinas en un cuenco en forma de volcán, añade el agua templada con la mezcla de semillas y  con la levadura diluida en ella (ojo no te pases con la temperatura del agua o la levadura perderá propiedades). Añade el resto de los ingredientes y amasa con una mano hasta que todo se haya unido y formado una masa homogénea. Se te pegará bastante aún, es normal. Déjala reposar unos diez minutos y vuelcala  en una superficie de trabajo espolvoreada con harina.
  • – A continuación trabaja un poco (unos 8 minutos) la masa con estiramientos y pliegues, puedes seguir esta técnica, o simplemente aproximarte a ella, tampoco es la obra maestra del siglo lo que estamos haciendo.
  • – Bolea la masa y guárdala en bol aceitado y dar reposo para la primera fermentación hasta que duplique su volumen.
  • – Estiramos  la masa en un molde aceitado (dejamos reposar unos 30 minutos) y encendemos el horno a 200º calor arriba-abajo.
  • – Con un dedo o con el mango de un utensilio de madera hacemos unas incisiones en la masa que queden como un agujero espolvoreamos orégano y el queso
  • – Horneamos entre 25 y 30 minutos o hasta que veamos que la superficie ha adquirido el color doradito que nos apetece.
  • Retirada del horno le pasamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
  • Dejamos enfriar y servimos

Os animo a hacerla, de verdad que está riquísima, yo siempre cruzo los dedos para que sobre un trozo con el que poder desayunar con ella!

 

 

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  1. La hice el viernes pasado, fue todo un éxito, salió perfecta con tus proporciones y tiempos. Animo a todos a hacerla, está riquísima.

    • Hola, Jorge!! Muchas gracias spor compartir tu experiencia con la receta y me quedo muy contenta con que os haya gustado. un saludo

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