Tener salsa de tomate casera al horno en la despensa es un auténtico lujo.
Cuando falta tiempo para cocinar, contar con una buena salsa de tomate casera permite preparar un plato de calidad en cuestión de minutos.
Siempre he sido una apasionada de las conservas caseras, pero si hay una que preparo año tras año es esta salsa de tomate. Hoy quiero compartir contigo mi receta favorita, la que nunca falta en mi despensa.
En Galicia disfrutamos de los tomates de temporada durante poco tiempo. Julio y agosto son sus mejores meses, aunque agosto es, sin duda, el momento perfecto para preparar salsa. Los tomates están en su punto óptimo: carnosos, llenos de pulpa, con un sabor extraordinario y, además, a muy buen precio. Es el momento ideal para comprar unos cuantos kilos y llenar la despensa para todo el año.
Seguro que donde tú vives también tienes un buen tomate de temporada. Aprovecha ese momento y prepara tu propia conserva.
¿Cuál es el secreto del éxito de esta salsa de tomate al horno?
Todo empieza con la elección del tomate. Debe estar en su punto justo de maduración: firme al tacto, pero no duro, y con un color rojo intenso que garantice un gran sabor.
Esta salsa es increíblemente versátil. Resulta perfecta para pizzas, platos de pasta, arroces, guisos, huevos fritos o simplemente sobre una tostada con un buen aceite de oliva virgen extra.
Y si todavía no te has animado a preparar tu propia salsa de tomate casera, te animo a hacerlo. Tener varios tarros en la despensa te resolverá muchas comidas, ahorrarás tiempo en la cocina y disfrutarás del auténtico sabor del tomate durante todo el año.
Si nunca has hecho salsa de tomate en casa, prueba con dos kilos de tomates, pon el resto de los ingredientes de modo proporcional adaptándolos a tu gusto y al de los tuyos.

Salsa de tomate casera al horno | Conserva para todo el año ⭐
UTENSILIOS
- 25 tarros de cristal de 300 ml de capacidad
- bandejas de horno
- batidora de jarra o pasapuré
Ingredientes
- 10 kg de tomates maduros
- 5 cebollas grandes
- 2 pimiento rojo
- 2 pimiento verde
- 3 guindillas opcional
- Ramillete de hierbas frescas tomillo, orégano, romero, albahaca
- 2 cabeza de ajos
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal
Elaboración paso a paso
- Lava bien los tomates. No es necesario pelarlos porque después los trituraremos y, si fuera necesario, podremos pasar la salsa por un pasapuré o un colador chino.
- Corta los tomates en cuartos. Pela las cebollas y córtalas en trozos grandes. Lava los pimientos, retira las semillas y córtalos también en trozos grandes.
- Precalienta el horno a 220 ºC con función ventilador.
- En una fuente o bandeja de horno honda coloca primero la cebolla y los pimientos. Añade las cabezas de ajo cortando únicamente la parte superior, incorpora el ramillete de hierbas aromáticas y, si las utilizas, las guindillas ensartadas en un palillo para retirarlas fácilmente después.
- Reparte los tomates por encima, sazona con sal y riega con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
- Hornea a 220º C en función ventilador durante aproximadamente 1 hora y 15 minutos. Si preparas una gran cantidad, hornea cada bandeja por separado.
- Una vez asadas las verduras, aprieta las cabezas de ajo para extraer la pulpa, que tendrá textura de crema. Retira las hierbas aromáticas y las guindillas.
- Tritura toda la preparación con una batidora potente o un robot de cocina. Si prefieres una salsa más fina, pásala por un pasapuré o un colador chino.
- Prueba la salsa, rectifica el punto de sal y, si lo deseas, añade un pequeño chorrito de vinagre.
- Envasa la salsa en frascos perfectamente limpios y esterilizados siguiendo el método de conservación que te explico en la receta de envasado.
- Envasa la salsa de tomate en frascos limpios siguiendo los consejos que te expliqué AQUÍ.
Frabiconsejos
- Elige buenos tomates. Son el ingrediente principal, así que cuanto mejores sean, mejor será el resultado. Deben estar maduros, carnosos y con mucho sabor.
- No tengas miedo a las guindillas. Aportan un ligero toque aromático, pero la salsa no resulta picante.
- No elimines la cebolla. Además de aportar sabor, ayuda a conseguir una salsa con más cuerpo y una textura estupenda.
- ¿La salsa ha quedado demasiado líquida? Algunas variedades de tomate sueltan más agua. Antes de triturar, retira parte del líquido con un cucharón si prefieres una salsa más espesa. Guárdalo en el congelador: es un excelente fondo para arroces, sopas y guisos.
- Un toque de vinagre. Añadir un chorrito al final realza el sabor y favorece la conservación de la salsa.
- Cada horno es diferente. Vigila la cocción durante el último tramo. Si los tomates son muy acuosos, quizá necesiten unos minutos más de horno para evaporar el exceso de líquido.
- Conservación. Si el envasado se ha realizado correctamente, esta salsa se conserva durante muchos meses en perfectas condiciones. Una vez abierto el tarro, guárdalo en la nevera y consúmelo en pocos días.
- No tapes la bandeja durante el horneado. Es importante que el vapor pueda salir para que la salsa concentre todo el sabor y adquiera una textura más densa.
Si consigo animarte a hacer salsa de tomate casera, cuando llegue el invierno y tus frascos te ayuden en momentos de apuro a hacer riquísimos platos en tu casa, me lo agradecerás.
Para una salsa casera buena debemos utilizar productos de excelente calidad.
Si los ajos son de los rojos y las hierbas frescas, el sabor se multiplica.
Los tomates después de asados están apoteósicos, se podrían comer así y sería un festín.
Ya véis como quedan las cebollas y los pimientos asados debajo de los tomates, totalmente confitados y deliciosos.
Pasamos la mezcla por el pasapuré, puedes triturarlo con la batidora o un robot de cocina , el color quedará menos bonito, pero hay que ser prácticos y hacer lo que más tiempo nos ahorre.. Se hace enseguida, que la pereza no pueda contigo, al fin y al cabo, este paso es casi el que más tiempo lleva y merece la pena, doy fe.
Cuando ya tenemos toda la salsa lista para envasar, suspiramos de satisfacción, ya queda poquito…
La textura. La salsa debe quedar espesita. La cebolla, los pimientos, la crema de ajo y la propia pulpa de los tomates aportan cuerpo de forma natural, por lo que no será necesario añadir ningún espesante.
Pieles y semillas. Al pasar la salsa por el pasapuré, las pieles y la mayor parte de las semillas quedan retenidas en la parte superior. Dependiendo de la malla del disco que utilice tu pasapuré, puede colarse alguna semilla. En mi caso no supone ningún inconveniente porque después trituro la salsa con una batidora de vaso muy potente, que deja una textura muy fina. Si prefieres una salsa completamente lisa, puedes pasarla además por un colador chino.
También existen máquinas específicas para elaborar salsa de tomate que separan automáticamente la pulpa de las pieles y las semillas, aunque solo compensan si preparas grandes cantidades con frecuencia. Otra opción es triturar la salsa directamente con un robot de cocina o una batidora de gran potencia hasta que las semillas y las pieles prácticamente desaparezcan.
ENVASADO AL VACÍO
Tanto o más importante que hacer una buena conserva es SABER ENVASARLA CORRECTAMENTE, no te pierdas los pasos necesarios para hacerlo correctamente AQUÍ
Envasamos al vacío en tarros esterilizados, ciérralos bien y déjalos enfriar boca abajo para favorecer el vacío.
Al día siguiente solo queda etiquetarlos. Si además quieres darles un toque especial, puedes cubrir la tapa con un círculo de tela sujeto con una goma o un cordón. Quedarán preciosos y son perfectos para regalar.
¿Se pueden cocer los tomates en lugar de asarlos? Sí, aunque el resultado no será exactamente el mismo. Al cocerlos desprenden mucha más agua, mientras que en el horno esta se evapora de forma natural, concentrando el sabor y consiguiendo una salsa más espesa.
Si optas por cocerlos, sofríe primero la cebolla y los pimientos en una olla de fondo grueso con un poco de aceite de oliva. Cuando empiecen a ablandarse, añade los tomates troceados, sin incorporar agua, y cocina a fuego medio, removiendo de vez en cuando para evitar que se peguen.
Si la mezcla queda demasiado líquida, retira parte del agua con un cucharón antes de pasarla por el pasapuré. No la tires: congélala y utilízala como base para arroces, sopas o guisos.
¿Por qué prefiero hacer esta salsa en el horno? Porque el trabajo lo hace prácticamente él solo. No tendrás que estar pendiente de remover continuamente y, además, al evaporarse el agua, el tomate concentra todo su sabor. El resultado es una salsa con más cuerpo y un delicioso sabor a tomate asado.
¿Se mancha el horno? Sí, un poco. Es inevitable que salpique, aunque dependerá de la cantidad de agua que tengan los tomates. Puedes cubrir parcialmente la bandeja con papel de aluminio si lo deseas, pero conviene dejar espacio para que el vapor salga y la salsa no quede aguada.
Preparar conserva casera lleva su tiempo, pero cuando abres un tarro meses después y disfrutas del sabor del tomate en su mejor momento, entiendes que todo el esfuerzo ha merecido la pena.
¡A disfrutar de esta salsa de tomate casera al horno!
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Ana Gimeno
He hecho esta salsa esta mañana y de locura!!!!!! Cómo tengo tomates ya estoy haciendo otra tanda para embotar. Mil gracias por la receta
frabisa
Qué bueno, Ana!! Gracias por la puntuación y por acercarte a contarlo. Un saludo
Eva
La mejor receta de la red, queda brutal!!
Raquel
Es una receta fantástica, su sabor es soberbio, hace años que la hago gracias a ti, muy agradecida a tus recetas
María Manuela Piriz Palacios
Buenas tardes Fabrisa.
¿Puedo asar todo en una olla como la de las fotos o parecida que es apta para horno?
¿O tiene que ser en cristal?
Gracias por tu receta y saludos.
frabisa
Puede usted cocinar esta salsa en el horno en cualquier recipiente que sea apto para hornear. un saludo
paloma valdepeñas alonso
buenos dias Frabisa, es la segunda vez que hago esta receta y la verdad es que es una salsa de tomate famtàstica, pero tanto la primera vez como ahora me pilla con pocos tarros de cristal, cuánto puede aguantar en la nevera?
Muchas gracias por tus recetas, te sigo habitualmente y me gusta mucho.en general todo, la receta de la masa de empanada de tu tia es maravillosa . Saludos
frabisa
Hola, Paloma. A ver, en la nevera yo no la dejaría más de 5 días porque el tomate es muy ácido, lleva cebolla…. total, que si fuese mermelada te diría que meses, pero en este caso yo no me arriesgaría. un abrazo
Isabel
Maravillosa, sencillamente la mejor salsa de tomate que he probado, todos los años hago cantidades ingentes porque también reparto entre mis hijo que también les chifla, gracias por la recetaza
frabisa
Me alegra que te guste, queda con un sabor extraordinario, en casa también triunfa. un saludo